CiU atribuye a Borrell y Maragall que el PSC sea cada vez menos catalanista

Pese a que desde CiU se esforzaban ayer en decir lo contrario, la precampaña electoral ha comenzado ya en Cataluña. El dirigente de Unió Democràtica, Antoni Duran Lleida, reaccionó contra el anuncio de la candidatura del socialista Pasqual Maragall a la Presidencia de la Generalitat acusando al PSC de ser cada vez menos catalanista y de querer presentar al ex alcalde de Barcelona como "un salvador que nadie reclama". El secretario general del Convergència, Pere Esteve, trató de minimizar el desafío de Maragall al afirmar: "Sólo humo".

El presidente Jordi Pujol, en cambio, mantuvo un forzado silencio y sólo se refirió a Maragall con una escueta frase: "Ya veis que Catalunya es de todos". Respondía así a la acusación de tratar de monopolizar la representación de Cataluña, formulada por Maragall el día anterior en un acto 7.000 militantes y simpatizantes que celebraban el 20 aniversario del PSC.Pese a la insistencia de los informadores, ésta fue la única referencia que hizo a su contrincante Jordi Pujol, que participó en un acto catalanista en Perpiñán. Duran Lleida fue, en cambio, mucho más directo y arremetió contra Maragall sin esperar a ser preguntado: "El país no va tan mal como para que tenga que ser salvado por nadie", indicó tras una reunión del consejo nacional de Unió, dedicada a analizar el nuevo escenario político.

Duran Lleida acusó a Pasqual Maragall de querer ser "elegido por aclamación, algo que es poco propio de un sistema democrático como el nuestro". Criticó también la voluntad del ex alcalde de Barcelona de querer aglutinar un espacio electoral amplio, y, en tono irónico, replicó a su propuesta de incluir algunas figuras cristianas destacadas, indicando que está a la expectativa "por si anuncia el fichaje de algún cardenal u obispo".

Éste es el tono con el que ha comenzado la campaña y la estrategia que ayer comenzó a perfilar CiU es la de tratar de debilitar al candidato socialista cuestionando a la vez la catalanidad del PSC y la posición de Maragall en su su propia formación política. Así, Duran atribuyó la pretensión de Maragall de encabezar una candidatura de amplio consenso a la "dificultad que tiene de levantar adhesiones en su propio partido", y añadió: "Ayer ya se vio quien las tenía". Se refería a que José Borrell había sido más aclamado en la fiesta del PSC que Maragall.

El dirigente de Unió remachó este clavo cuestionando la catalanidad del PSC. "Con Borrell", dijo, "el PSC acentúa su degradación catalanista", y remarcó que, en su discurso, Maragall había dedicado más tiempo a hablar de España y de Europa que de Cataluña. Duran negó cualquier paralelismo entre los planteamientos electorales de Toni Blair y Maragall, "porque Blair ganó las elecciones con el Partido Laborista y no con un conglomerado de izquierdas".

Convergència i Unió (CiU) ha tratado en los últimos días de contrarrestar esta idea de Maragall afirmando que ese espacio ya lo ocupa de forma natural la propia coalición nacionalista. Pero el núcleo central de la estrategia electoral del PSC se basa en hacer comprender al electorado que Cataluña tiene dos grandes líderes políticos, Jordi Pujol y Pasqual Maragall, que Pujol ha dado ya de sí todo lo que podía en los 18 años que lleva de gobierno y que ahora le toca el turno a Maragall.

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Contra la bipolarización

La candidatura de Maragall provocó también reacciones en otras fuerzas políticas. Los dirigentes del Partido Popular, Alberto Fernández Díaz, y del Partido por la Independencia, Ángel Colom, coincidieron ayer en que la candidatura de Maragall fomenta la bipolarización de la vida política catalana. El dirigente conservador acusó al PSC de "querer sustituir el culto a la personalidad de Jordi Pujol por el culto a Pasqual Maragall". Por su parte, Colom acusó a Pujol y Maragall de "querer repartirse todo el poder político en Cataluña". "En realidad", añadió, "no son tan diferentes el uno del otro: los dos quieren encajar Cataluña dentro de España, Pujol claudicando ante el PP y Maragall yendo a remolque de Borrell y su proyecto españolista".

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