Mubarak rechaza una nueva Conferencia sobre Oriente Medio en Madrid

El presidente egipcio Hosni Mubarak no quiere que el proceso de paz de Oriente Próximo, que nació en Madrid en 1991, vuelva a morir a la capital de España. Con tono enérgico, y en presencia del presidente del Gobierno español, José María Aznar, descartó ayer una nueva Conferencia de Madrid que calificó como una añagaza del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para "hacer saltar por los aires" los acuerdos internacionales de paz

Aznar no quiso pronunciarse sobre nuevas iniciativas diplomáticas como la propuesta conjunta de Francia y Egipto y apoyó resueltamente la mediación de Estados Unidos en la región.El presidente egipcio fue claro, conciso y rotundo. "De los acuerdos de paz no se ha cumplido nada", subrayó Mubarak, que puso los ejemplos de los nuevos asentamientos israelíes en los territorios palestinos y de la ampliación unilateral israelí de la ciudad de Jerusalén. "Comprendo que los palestinos estén hartos", añadió Mubarak que recurrió a una imagen universal: "El vaso de la paciencia está más que lleno".

Sobre la propuesta franco-egipcia, formulada durante una visita del presidente egipcio a la capital francesa, Mubarak señaló que "no era una propuesta contra la diplomacia norteamericana". En su opinión, se trata de un intento para buscar fórmulas que desbloqueen el proceso de paz. "Si no se cumple con la iniciativa norteamericana, habrá que buscar la forma francesa para hallar la paz en la región", añadió. La propuesta francesa cuenta con apoyos en la Comisión Europea, que estudia nuevas fórmulas para transmitir al Gobierno israelí su frustración por el fracaso de un proceso de paz generosamente financiado por Europa. "La iniciativa franco-egipcia no tiene otro objeto que hacer avanzar el proceso de paz que está totalmente paralizado desde hace más de dos años", recalcó Mubarak.

Aznar se desmarcó sutilmente de la propuesta franco-egipcia al subrayar su firme respaldo a la iniciativa norteamericana en curso, y recordar que ésta ha recibido el apoyo del reciente consejo europeo de Cardiff. "La primera obligación es apoyar los acuerdos de paz y las iniciativas que en este momento EEUU ha puesto sobre la mesa. En el último Consejo Europeo los jefes de Estado y de Gobierno apoyamos expresamente la iniciativa norteamericana. Tenemos que seguir trabajando con ella aunque tampoco podemos descartar otras iniciativas si la propuesta norteamericana no sale adelante", añadió. Aznar salvaba así indirectamente la propuesta franco-egipcia para devaluarla inmediatamente. "Existen otras iniciativas", dijo, como las presentadas por el diplomático español Miguel Ángel Moratinos, enviado especial de la UE para Oriente Próximo.

La sugerencia de una nueva Conferencia de Madrid, formulada por el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu indignó al presidente egipcio. "Esa es una añagaza de Netanyahu para hacer saltar por los aires el proceso de paz", señaló. "La intención de Netanyahu por un Madrid II es anular lo conseguido en Madrid I", remachó el presidente egipcio. Aznar por su parte no cerró ninguna puerta a una posible repetición de la Conferencia de Madrid aunque subrayó "que no sería para enterrar nada sino para impulsar los acuerdos de paz".

El enviado especial de la Unión Europea para Oriente Próximo presentó a Aznar un detallado informe sobre sus conversaciones con los líderes de la región y le confió las últimas iniciativas norteamericanas con palestinos o israelíes.

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Aznar viajará hoy a Jerusalén donde se entrevistará con Netanyahu y será recibido el martes por el presidente Yaser Arafat en la franja de Gaza.

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