Los ex altos cargos de Interior piden que no haya más concentraciones frente a la cárcel de Guadalajara

Por expreso deseo de Rafael Vera y José Barrionuevo la de ayer sábado ha sido la última concentración de los socialistas a las puertas de la cárcel de Guadalajara. Numerosos dirigentes acudieron a esta manifestación, encabezada por Felipe González. El ex presidente del Gobierno, tras visitar a los condenados, afirmó que sería "incomprensible e inexplicable, incluso para los votantes del PP", que ambos no pasen la Nochebuena en su casa.Siguiendo el ritual iniciado desde el ingreso en prisión de los dos ex altos cargos de Interior, el pasado 10 de septiembre, el hijo de Rafael Vera leyó a los concentrados ante la Prisión Central de Guadalajara el mensaje que cada sábado le ha trasmitido su padre. Pero en esta ocasión tenía un contenido distinto: "Que deje de celebrarse el encuentro solidario de los sábados". El hijo de Vera hacía pública esta petición al medio millar de manifestantes y a una nutrida representación de la ejecutiva socialista allí presentes, incluidos Felipe González, Manuel Chaves, Alfredo Pérez Rubalcaba, Ciprià Ciscar y José Bono. De ellos, sólo el expresidente tomó la palabra. Brevemente, en poco más de un minuto, reclamó la libertad de los condenados "porque en este caso", dijo, "libertad es igual a justicia".

Más información
El PSOE modifica su campaña para lograr el indulto inmediato a Barrionuevo y Vera
Borrell: "El PP quiere destruir la confianza en los servicios públicos"

El expresidente del Gobierno habló durante una hora con los dos presos. "En los últimos tiempos", dijo, "he estado de acuerdo con Rafa y Pepe en muchas cosas pero en esto no me voy a poner de acuerdo. Si no hay libertad, volveremos".

A lo largo de toda la mañana flotó en el ambiente el acuerdo de la Sala Segunda del Tribunal Supremo de remitir al Gobierno un informe favorable al indulto de dos tercios de sus penas a todos los condenados por el caso Marey, salvo José Amedo y Michel Domínguez. En los casos de José Barrionuevo, ex ministro del Interior, y Rafael Vera, ex secretario de Estado para la Seguridad, verían reducidas sus condenas de 10 años a tres años y cuatro meses lo que les permitiría acceder al tercer grado penitenciario, y salir en libertad durante el día pero pernoctar en la cárcel.

Razones humanitarias

Tras la decisión del Supremo, todas las miradas de los socialistas se fijan en el próximo Consejo de Ministros. El secretario general del PSOE, Joaquín Almunia, exigió el indulto desde Murcia "por razones humanitarias y criterios de oportunidad política". Similares razones esgrimió José Bono, presidente de Castilla-La Mancha, quien apeló a los "sentimientos humanitarios" del Gobierno, "que no puede buscar una rentabilidad electoral en este asunto". Recordó el presidente castellano manchego que horas antes de la concentración 21 presos etarras habían sido trasladados a cárceles de la Península, entre ellos "delincuentes y criminales como De Juana Chaos, con varios asesinatos a sus espaldas y que celebró con champaña la muerte de un concejal del PP". No sería razonable, dijo Bono, que se actúe así con etarras "que están en la cárcel gracias a Vera y Barrionuevo" y que los ex altos cargos de Interior no reciban un trato humanitario del Gobierno.IU discrepa de tales criterios. El nuevo líder del PCE, Francisco Frutos, dijo en Cáceres que no resulta lógico "que se entre por una puerta y se salga rápido por la otra". Y la diputada Ángeles Maestro mostró su preocupación "porque se traten con guante blanco delitos de Estado".

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS