TENIS

Fiesta sorpresa para dos maestros

Corretja y Berasategui, ganador (1998) y participante (1994) en el Masters, recibieron un homenaje de su técnico Dudu Duarte

Àlex Corretja y Alberto Berasategui no comprendían el cerco al que les sometió su entrenador, Javier Duarte, Dudu. Les citó el sábado por la noche, a las 21.30, y los dos sabían que no era para entrenarse. No se imaginaban que su entrenador, en un caso inusual en la historia del tenis, les había organizado una fiesta sorpresa para celebrar el hecho de que los dos han disputado la final del Roland Garros (Berasategui en 1994 y Àlex este mismo año) y se han clasificado para el Masters (Corretja lo ganó hace unas semanas, y el vasco lo jugó en 1994). "Todo era muy sospechoso", contó Corretja, explicando la cómica situación por la que pasaron. "Nos dijo que fuéramos muy puntuales y después nos llevó a un bingo. "Pero, Dudu, ¿es que no tienes bastante?, ¿qué más quieres ganar este año?", le pregunté. Bueno, él también se mete con nosotros y nos dice que no nos movemos en la pista porque nos pesan los bolsillos... Y después nos llevó aquí".

Ni Àlex ni Alberto sabían lo que estaba ocurriendo. Cuando llegaron al Club de Tenis Vall Park de Barcelona se encontraron con unas 300 personas que les recibieron con caretas de sus rostros y les abrieron camino hacia una gran pantalla donde podían verse imágenes de los mejores momentos de sus carreras. Entonces descubieron que todo había sido un montaje.

"Ya sé que todo esto no es muy normal", reconoció Duarte. "Pero antes de Roland Garros, en un bar al lado de mi casa, unos amigos me dijeron que Àlex o Alberto estarían en la final. Les respondí que si lográbamos eso les montaría una fiesta. Así que hace dos meses me levanté un día y me dije: "Tengo dos tíos cojonudos y les voy a montar la fiesta". Y le pedí a mi esposa que se ocupara de todo". Todos los amigos quisieron estar allí. Luis Moya -copiloto de Carlos Sainz-, que viajó desde Niza a toda velocidad; Manel Estiarte, mejor jugador mundial de waterpolo; el cocinero Karlos Arguiñano; Pedro Ruiz, que hace unos días le hizo una entrevista memorable a Àlex; Arantxa Sánchez, tres veces ganadora de Roland Garros; Charly Rexach, ex jugador azulgrana, y todos los componentes del equipo Bimbo, que dirigieron Duarte y Manuel Orantes, del que salieron Àlex y Alberto.

"Fueron tiempos inolvidables", recordó Corretja. "Teníamos 16 años y una vez, en Santander, Alberto y yo decidimos irnos al cine", contó. "Antes de entrar vimos a un chaval que guardaba su bici y le dijimos: "Guapa, la bici". Al salir del cine le encontramos llorando. Cuando fuimos a consolarle empezó a chillar: "¡Han sido ellos, ellos me han robado el sillín!". Nos llamaron ladrones. Estuvimos a punto de ir al cuartelillo por un sillín".

Berasategui, siempre parco en palabras, atinó a decir: "Parece que Àlex me ha cedido el micro". Y, de inmediato, Corretja le cortó: "Ya vale, ya vale, Bera". Pero prosiguió: "Gracias a todos. Y a ti, Dudu, por habernos llevado tan lejos". Los tres trabajan juntos desde los 14 años, si bien Àlex se alejó del grupo tres años. Fue una fiesta para dos maestros. Pero, sobre todo, fue una fiesta de tres amigos a la que se sumaron las novias de los tenistas -Marta y Arantxa-, la esposa de Duarte -Ana-, las familias y los amigos. Una noche inolvidable para Àlex y Alberto. Y también para Duarte que, al final, recibió un regalo de sus jugadores, preparado por sus novias. Era una caja de orfebrería de plata, con una frase grabada: "Dudu, tú crees que has formado a dos maestros, pero nosotros sabemos desde hace tiempo que el único maestro eres tú".

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