El Museo de las Ciencias albergará la mayor colección mundial de gemas

El visitante podrá palpar los avances tecnológicos o el cuerpo humanoEl centro pretende convertirse en un gran complejo educativo de carácter interactivo

El Museo de las Ciencias de Valencia pretende convertirse en un gran complejo interactivo que permita a los visitantes ver, tocar y manipular la estructura geológica de la tierra, los bosques tropicales o las máquinas más vinculadas con el desarrrollo tecnológico a lo largo del siglo XX. El cuerpo humano y la medicina, con un pabellón específico dedicado al premio Nobel Severo Ochoa, tendrán especial protagonismo. Una de las estrellas será la mayor colección de gemas del mundo, que reúne 1.500 ejemplares.

La Royal Collection contiene todas las piedras preciosas conocidas y presenta todas las variantes. Diamantes de todos los colores, esmeraldas, aguamarinas, citrinos, zafiros convivirán con sus hermanas pobres como ágatas, ámbares, crisobelios, lapislázuli y otras. Según el proyecto de contenidos que maneja CAC, SA, la empresa pública que impulsa el complejo de la Ciutat de les Arts y les Ciències, muchas de las gemas destacan por su enorme tamaño, que alcanza hasta los 6.000 quilates, su pureza, su intensidad y color. La colección de gemas se agrupará en una estructura en el interior del edificio con forma de pirita cristalizada. Complejos anejos al principal ofrecerán información sobre los yacimientos de procedencia de las piedras preciosas, su utilidad en algunas aplicaciones tecnológicas avanzadas o los usos y creencias vinculados con las gemas y arragaidos en las más diversas tradiciones.

Visitantes de todo el mundo podrán acceder a la versión virtual del Museo de las Ciencias

La fascinación de las piedras preciosas será el colofón de una visita que incluye dos plantas previas con un carácter interactivo. Pero el museo también será accesible en su versión virtual desde cualquier lugar del mundo a través de medios telemáticos. El centro dispondrá de un gran centro de documentación científica especializada que será actualizado con la participación de las universidades valencianas. Para los visitantes de a pie, el museo ofrecerá una primera planta específicamente definida para los más pequeños. El paseo incluye el paso por una cueva levantina con reproducción de pinturas rupestres; una visita a un mina que permitirá contemplar los cortes geológicos y los minerales; el acceso a una zona ártica; o un breve recorrido por un bosque de hace 300 millones de años. Un área de juegos permitirá adentrarse en los rudimentos de la mecánica y los principios hidráulicos, descubrir la relación entre la presión de los gases y su temperatura o quedar atrapado en una pompa de jabón. Un segundo sector permitirá adentrarse en el mundo de la tecnología. Las primeras reproducciones incluirán maquinaria propia de principios de siglo y de los laboratorios científicos de la época, entre los que destaca la sala de estudio de Ramón y Cajal en su etapa valenciana y sus preparaciones histológicas presentadas en hologramas de tres dimensiones. Un globo terráqueo de cinco metros de diámetro ofrecerá una perspectiva de la tierra propia de un satélite, y permitirá apreciar la rotación de la esfera terrestre y considerar la interacción de los recursos del planeta. La zona de las transformaciones ofrece una visita a las entrañas de un ordenador, el acceso a la evolución de los sistemas de comunicación o la evolución de la cocina durante el presente siglo. También permitirá conducir desde una locomotora de principios de siglo a un tren de alta velocidad o un Airbus. La tercera planta ofrece un recorrido completo por el interior del cuerpo humano. El visitante accederá a través de la rodilla de una mujer y seguirá un periplo completo por los órganos internos, seguirá el ciclo reproductor y cerrará la visita con parada en cada uno de los cinco sentidos. Un sector dedicado a la biomecánica y el deporte dará paso a la sala de Severo Ochoa, que presentará los avances logrados en el conocimiento del mapa genético del ser humano. Un segundo sector mostrará la evolución de la medicina desde las trepanaciones practicadas por los griegos hasta los modernos quirófanos. Antes de acceder a la colección de gemas, en la última planta, el museo ofrece un segmento dedicado a los mundos más allá de la Tierra, que no renuncia a un apartado de búsqueda de inteligencia extraterrestre.

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