Reportaje:

1998 rompió la escala de altas temperaturas, daños catastróficos y personas desplazadas

Los "indicadores vitales" de Worldwatch refuerzan la tendencia al deterioro ambiental del planeta

El año pasado escapó a todas las previsiones en la escala de temperaturas registradas en la Tierra, según Lester Brown, presidente del Instituto Worldwatch, la organización independiente que investiga el curso del medio ambiente y el desarrollo mundial. En la última edición correspondiente a este milenio sobre indicadores vitales, publicada recientemente, Brown afirma que se han batido las marcas de calor desde que Worldwatch inició sus informes anuales. El fenómeno ha generado tormentas tan destructivas que han supuesto un coste de 14 billones de pesetas en daños materiales

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Los destrozos ocasionados por catástrofes asociadas a la meteorología se incrementaron un 53% sobre el récord alcanzado en 1996, señala el informe de Worldwatch que será traducido a 30 idiomas. El año pasado batió todas las marcas de tormentas e inundaciones hasta el punto de obligar a más de 300 millones de personas -equivalente a toda la población de Estados Unidos- a abandonar sus casas. Pero la mayoría de ellos vivían en valles del río Amarillo en China, Bangladesh y el este de la India.En menor medida los habitantes del Caribe y América central fueron desalojados de sus casas por dos de los huracanes más dañinos procedentes del Atlántico, Georges y Mitch. Según el Instituto Goddar de Estudios Espaciales de la NASA, el incremento de la temperatura de la tierra en 1998 fue de 0.17 grados, el calentamiento más rápido de los últimos 25 años. Los científicos creen que la aceleración en la subida de la temperatura de la tierra (14.57 grados Celsius en 1998) muestra la elevada concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, la mejor explicación del calentamiento global. Mientras la temperatura se acelera el crecimiento de la economía mundial se desacelera. La tormenta económica del este asiático, Rusia y Brasil redujo el crecimiento del 4,2 por ciento en 1997 al 2,2 en 1998, la cifra más baja de los últimos siete. Directamente asociado a esta agitación, el comercio internacional cayó un 4%, el primer descanso en 15 años. Otro elemento agitador fueron los conflictos armados. Después de cinco años de declive, el número de guerras en el mundo saltó de 25 a 31 en 1998. La mayoría de ellas en países en vías de desarrollo, excepto la de Kosovo.

- ENERGÍAS RENOVABLES. Debido al agotamiento de los recursos fósiles, en parte, o al convencimiento del cambio climático, el sector energético atraviesa tiempos de reorganización. El histórico protagonismo del petróleo y el carbón ceden peso en favor de las energías renovables como las turbinas de viento y las células solares. Mientras el aprovechamiento del viento subió un 22% anual desde 1990 a 1998 y la energçia solar un 16%, el consumo de petróleo ha crecido sólo un 2% y el carbón nada. Las evidencias de estas emergentes fuentes energéticas son ostensibles en los tejados de Japón y Alemania y en los parques eçolicos de Dinamarca, India y España. La potencia eólica ha crecido de los 7.600 MW instalados en 1997 a los 9.600 de 1998, concentrada en un pequeño grupo de países encabezados por Alemania (790MW), seguida de España (380), Estados Unidos (320) y Dinamarca (308 MW). Entre los países en vías de desarrollo, la India ocupa el liderazgo sin discusión con 900 MW instalados y con la ayuda de los holandeses, China ha montado su primer parque de 24 MW en Mongolia.

Por su parte las ventas de placas solares crecieron un 21%, gracias al impulso dado en Japón (se instalaron en más de 7.000 tejados en 1998). En Alemania se han propuesto instalar 100.000 y levantar la mayor fábrica del mundo de placas solares. Italia se ha unido a este pelotón con la intención de colocar 10.000 tejados solares.

- LOS REGADÍOS SE MULTIPLICAN. En el frente alimentario, el informe de Worldwatch destaca la caída de los precios de los cereales a los niveles más bajos en las dos últimas decadas debido a la crisis económica de Asia y a extensiva puesta en regadíos de vastas zonas de China y la India. Ambos países han mutiplicado sus producción en un periodo muy corto de tiempo a costa del agotamiento de sus acuíferos, lo que significa que con el tiempo sufrirán restricciones debido a la falta de agua.

- MÁS INTERNET QUE COCHES. El número de puntos conectados a internet creció 43 millones, lo que significa que 147 millones de personas están enlazadas. Una proyección del crecimiento revela que el número de usuarios en China superará al de propietarios de coches en el año 2002. Este crecimiento plantea qué contribuye más a la movilidad, internet o la posesión de un automóvil. Para los interesados en visitar los grandes museos del mundo, internet proporciona mayor movilidad que los coches y para los compradores internet ofrece muchos más productos que el mejor centro comercial.

- MENOS ESPERMA HUMANO. La población creció 78 millones, tanto como los habitantes de Alemania. Esta subida es inferior a las previsiones demográficas y se atribuye al declive de la fertilidad y al Sida en el África subsahariana. Pero otro signo del deterioro de la salud humana es el declive de la producción de esperma. Entre los hombres estadounidenses, el índice de esperma por mililitro de semen ha descendido de 120 millones en 1940 a menos de 50 millones en 1998. Los recuentos efectuados en países europeos muestran un declive similar. La principal explicación para esta denominada disrupción endocrina es que los productos químicos emitidos al medio ambiente actúan de imitadores de agentes estrógenos que alteran las funciones reproductoras de los varones.

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