La izquierda, pendiente de las disputas entre nacionalistas

Un agravio interno entre nacionalistas (UM y PSM), la disputa por el control político de Mallorca, desencadenó a última hora la incertidumbre sobre el probable pacto de centro-izquierda -que hasta el lunes no se resolverá con certeza en el Parlamento-, cuando la gran oferta del PP parecía ya descartada por UM. Maria Antònia Munar, de UM, es una mujer moderada, una abogada de familia de empresarios, que aparece como triunfadora en todas las combinaciones posibles en la futura estructura del autonomía balear. Con el 7,3% de los votos, cree que sus preciados tres diputados podrían servir para consumar el frente anti PP (PSOE, PSM, IU-Els Verds y Pacto Progresista de Ibiza y Formentera). Hoy señalará a su consejo político que no es bueno ayudar ciegamente al PP y que ella reinará en Mallorca, bien con la derecha o con la izquierda. Los rectores del PSM de Mallorca, durante dos días muy cercanos a Munar y desde siempre muy amigos de Jordi Pujol, con el 11,3% de los sufragios, son unos nacionalistas que vienen de la izquierda y la clandestinidad. Ayer se confesaron "humillados" y "chantajeados" por sus socios del PSOE y UM, cuando vieron que el acuerdo por el cambio que pregonaban estaba ya cerrado. Fue la eclosión de una divergencia que sorprendió a todos: en el PSM están dispuestos a dejar gobernar al PP si no se les otorga más cuota de poder, sobre todo en Mallorca.

Más información
El PP ofrece a Unió Mallorquina la nacionalidad histórica y 100.000 millones para Baleares

Los socialistas tentaron anoche al PSM con algo más: compartir la cartera de Educación, una vicepresidencia del Gobierno y la Presidencia del Parlamento y una más de las consejerías previstas.

Izquierda Unida-Els Verds (5,45%), que con UM habían sido señalados como los obstáculos previsibles del complejo pacto, estaban por la labor de dar más relieve del necesario a Maria Antònia Munar para que no atendiera la llamada del PP.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS