PACTOS AUTONÓMICOS

No habrá nuevos campos de golf con complejos hoteleros al lado

La perspectiva de estabilización del turismo y freno al consumo de territorio está muy concretada en el programa de Gobierno de la nueva mayoría. En él figuran la paralización de grandes proyectos de construcción de impacto ambiental más duro en el litoral -en Ciutadella e Ibiza, por ejemplo- y en el interior insular, al igual que el rechazo a nuevos campos de golf que conlleven oferta residencial u hotelera. Se prohibirán las construcciones en áreas naturales protegidas y frágiles, y habrá un parón en la inversión inmobiliaria y residencial dentro del suelo rústico. La febril compra y venta de terrenos y casas ha provocado una verdadera ebullición económica recalentada por la entrada de dinero negro y la enorme demanda de clientes alemanes. Los precios han tenido un crecimiento sostenido de 15 puntos por año.Las leyes turísticas y urbanísticas de los Gobiernos conservadores desde 1983 tendrán que ser modificadas, y algunas derogadas en el Parlamento, con el objetivo de "mantener un dinamismo económico respetuoso del medio ambiente", según recoge el pacto. En las 30 páginas del acuerdo se especifica el nuevo esquema de infraestructuras que los progresistas desean: nuevos ramales de ferrocarril y tranvía en Mallorca, o el desdoblamiento de carreteras como alternativa a las autopistas. Se descarta la apertura de una nueva incineradora de basura en Mallorca y habrá una moratoria para nuevos puertos deportivos.

Más información
El PP lucha a la desesperada por Aragón
El Par pide las promesas por escrito
5.000 personas donde se esperaba a más de 40.000
El nuevo Gobierno balear quiere frenar la avalancha de turismo y de urbanizaciones
Inmersión en el catalán

Acuerdo pragmático

Las cuestiones medioambientales han sido motivo de discordia entre los mismos grupos actualmente aliados, que paralizaron durante meses la acción política del Gobierno del Consell insular de Mallorca, la Administración equivalente a la Diputación Provincial. Ahora han coincidido formaciones proteccionistas y grupos moderados de centro, de origen muy diverso. "No ha habido ningún punto programático que nos haya enfrentado y existe un verdadero compromiso de estabilidad", explica el futuro presidente, Francesc Antich, que reserva al PSOE las carteras de Presidencia, Fomento, Energía, Hacienda, Sanidad e Interior, además de Turismo. El Partido Socialista de Mallorca tendrá Educación y Cultura, Agricultura y Comercio. Unió Mallorquina no quiere comprometerse, y estará solo en el Consell de Mallorca, con el PSM. Izquierda Unida, con un Eberhard Grosske anguitista pero sin prevenciones para sostener al PSOE y a un partido de centro nacionalista, administrará la cartera de Acción Social, y sus socios de Els Verds, la de Medio Ambiente. Pero Els Verds no verán aprobada por el momento la pretendida tasa ecoturística, que querían cobrar a cada turista a su llegada a las islas.

Uno de los objetivos verdes que se ha incorporado es la eliminación de los perdigones de plomo en los cartuchos de caza y su sustitución por los de plástico.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS