EXCURSIONES DOÑANA

De camino a la marisma

El sol amanece en Doñana con una luz singular que ilumina la extensa diversidad de especies y espectáculos naturales que albergan sus casi 105.000 hectáreas de extensión. Una explosión de flora y fauna, que esconde un conjunto de rutas de ensueño por los ecosistemas húmedo y seco de este Parque Nacional, declarado Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera. Uno de esos caminos lleva al centro de visitantes José Antonio Valverde, en pleno corazón de la marisma, que presenta una tipología arquitectónica similar a las tradicionales chozas del lugar. Una instalación a la que se puede acceder a pie o en automóvil, que ofrece un punto de información y recepción al visitante, una exposición de la reserva nacional y una sala de conferencias. El excursionista podrá conocer allí los secretos que esconde la marisma, su flora y fauna, estaciones y migraciones de las aves, además de la constante transformación del terreno. La ruta en vehículo hasta el punto de destino, situado en la zona denominada como Cerrado Garrido, se puede iniciar desde diversas localidades. La salida desde el municipio sevillano de Villamanrique de la Condesa se realizará en dirección a la Fábrica de Algodón, para entrar al lugar por el Caño del Guadiamar, mientras que desde Puebla del Río habrá que atravesar la Venta del Cruce para acceder por Entremuros. Son trayectos complicados por la tipología del terreno, lo que hace mucho más aconsejable el paseo a pie. El turista debe prepararse para caminar 15 kilómetros, durante algo más de tres horas, por senderos muy bellos que presentan mínimas dificultades en diversos puntos del trayecto. El lugar de partida se sitúa en la emblemática aldea de Almonte, que acoge una constante afluencia de devotos de la virgen del Rocío. Desde allí, se inicia la ruta hacia el Puente del Ajolí para recorrer parte de la Raya Real, una vía pecuaria que se encuentra señalizada con una valla metálica. El paisaje se abre entonces como una paleta de colores y el visitante comienza a respirar naturaleza por los cuatro costados, justo en los límites del Parque Nacional con el Parque Natural. A partir de ahora, el camino discurre entre arenas con unas formaciones vegetales riquísimas en las que se pueden observar pinos, alcornoques y lentiscos. El excursionista llegará entonces al Arroyo Cañada Mayor y, a unos cuatro kilómetros, divisará una puerta a la derecha para internarse en el Parque Nacional, atravesando una dehesa de alcornoques, fresnos y acebuchales, hasta llegar a la marisma. La imagen es deslumbrante y magnífica. Será el momento de alcanzar una edificación, conocida como la Cancela de las Escupideras, entre los términos municipales de Hinojos y Almonte. El itinerario continúa por un camino que separa la marisma transformada por canales, a la izquierda, y la marisma virgen, a la derecha, desde el que se observa, al fondo, el centro de visitantes José Antonio Valverde. Aunque el trayecto es cansado, reconforta por la variada y abundante fauna acuática que se puede divisar: fochas, patos, flamencos, espátulas y garcillas, entre otras. Si tiene suerte, el viajero podrá observar incluso a la especie más emblemática que habita en el parque: el lince. Es uno de los recorridos más atractivos que se puede disfrutar en Doñana sin necesidad de cita previa, aunque existen otros que muestran las riquezas naturales del espacio. El interior de la reserva se puede visitar a través de rutas organizadas en vehículos todoterreno que parten del centro de visitantes de El Acebuche. Una de las estampas más sorprendentes son las escenas de vuelo de aves, como ánsares, garzas reales, martinetes, cangrejeras, buitres leonados, cigüeñas o grullas. Datos de interés La ruta parte de la aldea de El Rocío, en Almonte. La duración estimada es de tres horas si se recorren a pie los 15 kilómetros. Más información: 959 43 04 32.

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