Camacho homenajea a los sub-16

España se enfrenta en un amistoso con los campeones de Europa para preparar el partido ante Austria

"Fíjate, cuida todos los detalles. Quiere hacerse una foto con nosotros". Poco antes de las siete de la tarde, en el campo de fútbol del espacio natural del Saler, en Valencia, Juan Santiesteban, seleccionador sub-16 español, actual campeón de Europa, aludió así a otro seleccionador de mayor rango, José Antonio Camacho, que organizó ayer un partido de entrenamiento entre el primer equipo de España y su equivalente en la categoría sub-16.Efectivamente, poco después, Camacho juntó a los dos equipos en el centro del campo y esperó a que quedara grabado ese momento para la historia. Allí estaban mezcladas las futuras estrellas (Nano, Arteta, Parri y Perona) con las actuales (Guardiola, Raúl, Hierro...). Posando para la posteridad, Guardiola le dio un pescozón cariñoso a Arteta, uno de sus posibles recambios generacionales en esa factoría de artísticos medios centros que es el Barça. Era un hermoso homenaje del seleccionador a sus probables futuros futbolistas, que a su vez también podría ser extensible a los campeones del Mundo sub-20 (los Gabri, Xavi, Casillas...).

Después, a lo largo de todo el partido, el grupo de Camacho ganó 3-0 y se empleó con mucha profesionalidad, sin contemplaciones, porque para ellos la cosa iba en serio: en los próximos días se juegan gran parte de sus opciones para entrar en la Europa 2000 en Bélgica y Holanda; hoy viajan a Viena, donde se enfrentarán el sábado a Austria; y el próximo miércoles recibirán en Badajoz a Chipre.

Camacho hizo de árbitro, y no es que influyera en el resultado, pero sí que barrió para casa en algunos momentos: obligó a repetir saques de esquina y faltas, tanto a favor como en contra con el objetivo de pulir defectos en las jugadas de estrategia. También pidió a Santiesteban que cambiara su habitual sistema (el 4-4-2) por otro equivalente al del rival del sábado, Austria (el 5-3-2).

Cerca de 2.000 personas divisaban el partido sobre las dunas que rodean al campo de El Saler. Tenían ganas de descubrir talentos.

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