AGUALA OBRA SUPERARÁ EN 8.000 MILLONES LO PREVISTO

El ahorro energético marca el trazado del trasvase Júcar-Vinalopó

Aguas del Júcar, SA, la sociedad estatal dependiente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) creada por el Ministerio de Medio Ambiente para ejecutar obras en esta cuenca, ya ha seleccionado el trazado por el que discurrirá, en el 2002, el trasvase Júcar-Vinalopó. En la elección del recorrido se ha primado el ahorro energético para impulsar el agua que llegará al norte de Alicante, aunque según la empresa no se han olvidado de los factores ambientales. A falta de las últimas correcciones y de las ofertas de las constructoras, la obra costará 8.000 millones más de lo previsto.

El futuro trasvase, ideado para dar un respiro a los estresados acuíferos de las comarcas de L"Alacantí, el Vinalopó y la Marina Baja, captará agua en el embalse de Cortes (Júcar) y la llevará hasta el de Sochantre, junto a Villena, en un recorrido de 67,8 kilómetros, de los que sólo 13,6 irán a cielo abierto (en canal). Para preservar las zonas de mayor valor ecológico, otros 27,1 kilómetros serán túneles y una distancia igual en sifones (tubería cerrada para superar desniveles). Se calcula que la obra alcance los 33.000 millones de pesetas, 8.000 más de lo previsto, por lo que, según explicó Francisco Ruiz, presidente de Aguas del Júcar, habrá que buscar financiación de fondos de la UE.Se espera que las obras arranquen a mediados del 2000, pero antes de que se saque a concurso el trasvase y sea adjudicado a las constructoras (se licitarán entre cuatro y cinco tramos) habrá que esperar a que el estudio de impacto ambiental que haga la Consejería de Medio Ambiente sea favorable. Punto éste bastante probable dada la connivencia con la que han trabajado la confederación y la consejería en los últimos meses. De hecho, la presentación se hizo en el departamento que dirige el consejero Fernando Modrego, quien tomó incluso la palabra para resaltar el respesto que la obra tendrá para con la naturaleza.

Profundo desnivel

Sin embargo, lo que más destacaron Modrego y Ruiz sobre el itinerario fueron sus beneficios energéticos que producirá el traslado de agua respecto a otras alternativas. Todos los puntos de captación de agua a lo largo del Júcar, es decir, los embalses, presentan notables diferencias de cota respecto al punto destinatario. Pero no es lo mismo bombear desde Cortes, 330 metros por debajo del nivel de Villena, que desde el Naranjero (410), Tous (600) o Escalona (650).

Por eso, todos se deshicieron en explicaciones sobre la conveniencia de optar por Cortes (con un mayor impacto paisajístico) que por Escalona. Así, bombear agua desde Cortes a Villena supondrá la mitad de energía. Y en su empeño por demostrarlo dieron múltiples cifras sobre el ahorro que supone en 25 años una elección respecto a otra: casi un millón de toneladas de carbón (y una emisión de CO2 a la atmósfera de 2,6 millones de toneladas inferior) o 3.000 horas menos de funcionamiento de una central nuclear (que producen 228.000 litros de residuos sólidos nucleares) o 675.000 toneladas de petroleo (equivalentes al consumo de 750.000 vehículos). Y como el gasto energético de la opción elegida es la mitad que la de Escalona, al dar las cifras del ahorro, sin quererlo, dieron las cifras de lo que realmente va a suponer el trasvase.

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