Chávez desatendió un aviso de protección civil para declarar la alerta ante las inundaciones

ENVIADO ESPECIALEl Gobierno venezolano no atendió a tiempo la principal recomendación efectuada el pasado día 15, durante el desarrollo del referéndum constitucional, por la Dirección de Defensa Civil de Venezuela ante la inminencia de la peor catástrofe de su historia: declarar el estado de emergencia nacional, medida que probablemente hubiera conducido a la evacuación del litoral devastado por las peores inundaciones sufridas nunca por Venezuela. "La situación es de tal magnitud que se requiere crear un Comando Ejecutivo de Emergencia", alertaba el oficio.

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El Ejecutivo esperó a la declaración de emergencia en varios Estados, prorrogó dos horas la jornada electoral, y las avalanchas desencadenadas horas después del cierre de los colegios sepultaron las poblaciones enclavadas a lo largo de 60 kilómetros de costa, y pudieron haber matado a aproximadamente 30.000 personas. "Ríos desbordados, derrumbes en Montesano, Caraballeda, La Sabana, Catia la Mar, Barrio Guanupe y la costa oeste del Estado de Vargas", detallaba el documento, del que EL PAÍS tiene una copia. "La vialidad totalmente destrozada. Personas afectadas, 10.000; personas damnificadas (destruidas totalmente sus viviendas), 1.500; situación crítica y de emergencia. En muchos sectores no hay luz eléctrica y están incomunicados".El diputado constituyente de oposición Jorge Olavarría calificó la tardanza de "negligencia criminal". "Chávez trata desde el primer momento de minimizar la crisis sabiendo la envergadura que tiene. La negligencia da pie para iniciar un procedimiento ante instancias internacionales". El exministro de Defensa y Exteriores, Fernando Ochoa Antich, consultado sobre la reacción de las autoridades ante el apremiante informe, agrega que "el Gobierno no reacciona ese día, no dice nada, sino que amplía la votación dos horas más porque había votado poca gente por la lluvia".

"Nadie entiende que el presidente, a quien le gusta tanto hablar, no se dirige al país hasta las once de la noche del día 16", se pregunta Ochoa Antich, titular de Defensa durante el cuartelazo liderado por Chávez en febrero de 1992 contra el Gobierno de Carlos Andrés Pérez. "Como venezolano en duelo, pienso que lo menos que se merecen los 30.000 compatriotas muertos es una investigación independiente". El país amaneció el día 16 consternado por las imágenes de una tragedia desconocida. Olavarría asegura que después de la victoria del sí en el referéndum, el presidente viajó a la isla Orchilla para celebrar el triunfo, extremo que no ha podido ser confirmado por las fuentes consultadas. "Cuando viajó creía que las lluvias iban a pasar, con algunas inundaciones y muertes, pero no pensó que era tan grande la catástrofe. Después tuvo problemas para regresar".

Informe urgente

El jefe de Gobierno, en la comparecencia del día 16, dijo que había ocupado el día sobrevolando, con muchas dificultades, el litoral de la tragedia, y anunció una masiva operación de rescate. El informe entregado por Defensa Civil, a las dos de la tarde del día 15, está firmado por su director, el teniente coronel de Ingenieros Ángel Rangel Sánchez. Recomendaba la urgente adopción de varias medidas: "La declaración del estado de emergencia nacional por razones de carácter natural", la creación de un Comando Ejecutivo de Emergencia que coordinara todas las operaciones de apoyo con los diferentes ministerios, acentuar las ayudas a cinco Estados y recabar la colaboración de los medios de comunicación para disponer de ayuda logística, comida y medicinas, y dotar de recursos a Defensa Civil.

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La radio y la televisión, ajenos, al parecer, a lo que se venía encima, abundaron durante toda la jornada electoral sobre el desarrollo de las votaciones, pero no llamaron a la evacuación del litoral. Algunas familias huyeron por instinto, no porque nadie les hubiera impelido a hacerlo. "La naturaleza nos hablaba, nos decía que nos moviéramos. El día 15 comenzó con un ruido muy feo, como cuando el mar está superagitado", recuerda Luis Partidas. El Gobierno negó siempre que hubiera forzado, por razones políticas, la conclusión del referéndum que el día del drama aprobó la nueva Constitución de Venezuela, fundamental para abrir camino al rupturista proyecto de Chávez.

El pasado día 22, en una reseña que publicó el diario 2001, el ministro de Relaciones Exteriores, José Vicente Rangel, negó que el Ejecutivo tuviera conocimiento previo de las previsibles consecuencia de precipitaciones caídas durante dos semanas. Calificó de "especulación" la tesis que, ese día, sostenía que representantes de Defensa Civil habían hecho sonar las alarmas con tiempo suficiente para que el Gobierno hubiera efectuado, por la cadena nacional de radio y televisión, un llamamiento al desalojo de los 400.000 habitantes del Estado de Vargas. "El Gobierno no tenía ningún informe de Defensa Civil antes de diciembre. No existía ninguna información al respecto".

Al cierre de esta edición no había sido posible conseguir una respuesta del Ministerio de la Secretaría de la Presidencia, portavoz del Ejecutivo.

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