Balcells, un héroe inesperado

Àlex Corretja, Albert Costa, Pato Clavet, Javier Duarte, todos fueron manteados al final del partido de dobles. Pero el protagonismo se lo llevó ayer un jugador desconocido, el barcelonés Joan Balcells, de 24 años, que está en las antípodas de la clasificación mundial (216º). Su decisiva aportación en el punto de dobles que definió la eliminatoria le catapultó y le permitió explicar algunos detalles de su vida que la mayoría desconocían."Siento un placer infinito al matar esas bolas que me vienen altas frente a la red", confesó con la sinceridad propia de los que nunca han sido preguntados. "La vida no es fácil para mí en el circuito, porque no tengo puntos, los hoteles son caros y tengo que jugar las previas. En algún momento incluso pensé en retirarme, por culpa de las lesiones (cinco operaciones en los últimos cuatro años). Pero ahora soy feliz, estoy bien. Y me encanta formar parte del proyecto que acabamos de iniciar".

Su confesión fue como un contrapunto a la euforia que se vivió a lo largo de la jornada. Resultó impresionante ver cómo Carles Moyà, Jairo Velasco, Juan Ignacio Carrasco se sumaban de una forma sincera y entregada al equipo de la Copa Davis, y cogidos todos de la mano daban la vuelta a la pista, sintiéndose parte activa de lo que estaba ocurriendo.

"Sí", confesó Duarte. "Estamos contentos. Pero sabemos que en esta eliminatoria teníamos mucho que perder y poco que ganar. Perder contra Italia hubiera sido un desastre. Sabemos que ahora comenzará la parte más dura: ante Rusia, aunque nos visiten, será una eliminatoria muy difícil".

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