Italia debuta con hazaña Escocia, última ganadora, cae en Roma ante la eficacia del medio apertura Domínguez, que dirigió un bloque y una defensa impecables

Italia, el país que con sus resultados consiguió convertir el clásico torneo de las Cinco Naciones en Seis, alejó ayer ante 20.000 espectadores en el viejo estadio Flaminio de Roma todas las dudas sobre su nivel, al lograr la hazaña de vencer rotundamente en su debú, 34-20, a Escocia, última ganadora del torneo. El equipo transalpino fue muy distinto al mediocre que sufrió derrotas humillantes en la pasada Copa del Mundo de octubre (67-7 ante Inglaterra y 101-3 frente a Nueva Zelanda). Como entonces, contó con su cerebro, el medio apertura de origen argentino Diego Domínguez, pero esta vez los 14 jugadores restantes le apoyaron espléndidamente. Se demostró, además, que en los nuevos tiempos profesionales del rugby las distancias con las viejas e inalcanzables escuelas británicas pueden salvarse sólo con aplicarse bien.Giovannelli, delantero italiano, dijo tras el partido a la cadena de televisión Raitre: "En el primer agrupamiento notamos que los escoceses no eran tan fieros. Se nos quitó el miedo y eso fue clave". Los italianos no sólo defendieron de forma magnífica, sino que resistieron en el campo escocés desde donde Domínguez pateó con su calidad el balón continuamente, y sacó a relucir después sus genialidades tras las meleés o los saques de lateral: dos boteprontos (drop); o tras forzar fueras de juegos rivales: siete golpes de castigo de ocho lanzados; y transformando el único ensayo, al borde del final, de De Carli, su compañero de club actual, el Stade Français de París.

La labor del nuevo técnico de Italia, el neozelandés Brad Johnstone, en defensa y en los reagrupamientos de la delantera, ha sido clave. Tras mejorar en los últimos años el nivel de Fiyi, una de las islas del Pacífico con peso en el rugby (sobre todo a siete), ha recuperado el bloque anímica y deportivamente.

Domínguez comenzó a jugar al rugby en Argentina y llegó a ser internacional con Los Pumas en las temporadas 1988 y 1989, pero tenía siempre ante de sí al mejor jugador argentino de todos los tiempos, y considerado como uno de los más grandes apertura de la historia del rugby: Hugo Porta. Ello le llevó a tomar la nacionalidad italiana, conservando la argentina. Ha jugado 58 partidos desde 1991 y su aportación ha sido clave, batiendo todos los récords de anotación. Pese a su pequeña estatura (1,71 metros para 76 kilos), su habilidad es enorme para mover el balón, al equipo y sacar rentabilidad en los puntos. Ayer, logró 29 de los 34. Sólo le faltó ensayar él mismo. Tras el partido, declaró también a Raitre: "Los escoceses nos subestimaron y nosotros habíamos preparado el partido con mucha humildad. No es mi triunfo, sino el de todo el equipo, y espero que sirva para popularizar más este bello deporte en Italia".

Escocia, derrotada con la presencia en las gradas de la princesa Ana, empezó abriendo el marcador con otro drop de su apertura Townsend, e incluso logró un primer ensayo a los 36 minutos su zaguero Metcalfe. Pero aún así ya llegó al descanso con desventaja, 12-10, y sorprendida por la ambición italiana que no podía controlar. En la segunda parte se vio obligada a cometer muchas faltas para frenar a un rival que tampoco le dejaba jugar, al defenderse muy bien. Domínguez fue así aumentando su cuenta implacablemente. Cuando ya era muy tarde, después del ensayo italiano, Escocia marcó su segundo, de Martin Leslie, que maquilló el humillante 34-13 por el final de 34-20.

Aplastan Francia e Inglaterra

En los dos restantes partidos jugados en la primera jornada de ayer no hubo sorpresas y sí triunfos aplastantes. Francia, subcampeona del mundo, siguió su buena línea con nuevo técnico y arrolló en Gales (que recibirá a Italia el día 19), 3-36. Inglaterra (que visitará a Francia) infligió en Londres a la más floja Irlanda (que recibirá a Escocia), la mayor derrota de su historia, 50-18.

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