Los comunistas denuncian una "gran falsificación"

Guennadi Ziugánov, el líder del Partido Comunista de Rusia (PCR), anunció ayer que protestará ante la Comisión Electoral Central por la "falsificación a gran escala" cometida, según él, en los comicios del domingo, que le dieron oficialmente el segundo lugar, con casi el 30% de los votos. Ziugánov considera que los datos preliminares obtenidos a través del sistema electrónico automatizado no son fiables y que hay que esperar los resultados que contienen los protocolos de los colegios. Si logra probar las falsificaciones que asegura se han cometido, puede celebrarse una segunda vuelta, según Ziugánov.Dmitri Medvédev, el jefe de la campaña electoral del presidente electo, Vladímir Putin, restó importancia a las denuncias de Ziugánov, comentando que desde 1990 "la parte derrotada", es decir, los comunistas, "vienen diciendo que las elecciones han sido falsificadas". Para Medvédev, los resultados preliminares son "absolutamente democráticos" y descarta que puedan ser revisados seriamente.

A pesar de que Ziugánov no logró su objetivo fundamental, que consistía en pasar a la segunda ronda, sus resultados han sido buenos y por encima de lo pronosticado. Los expertos opinaban que el techo del líder comunista era un 25% (en las legislativas de diciembre el PCR obtuvo un 24%), pero ha logrado casi el 30%.

Y ello a pesar de que tenía todas las cartas en su contra. No sólo debía enfrentarse con el presidente en funciones, cuya popularidad era altísima gracias a la guerra de Chechenia, sino que también le quitaban votos dos políticos que en los comicios presidenciales de 1996 habían sido sus aliados: Amán Tuléyev, gobernador de la región minera de Kémerovo (obtuvo más del 3%), y Alexéi Podberiozkin, líder del movimiento nacionalista Herencia Espiritual. Además, el Partido Agrario, tradicional aliado de los comunistas, se había dividido y sólo una parte de éste apoyaba a Ziugánov.

Esta división del llamado "movimiento patriótico", que lideraba el PCR, había hecho plantearse a muchos políticos de izquierda la pregunta de si Ziugánov debería seguir siendo su líder. Este cuestionamiento había llegado hasta tal punto que incluso ya se decía quién debía ser su sucesor: Guennadi Selezniov, el actual presidente de la Duma (Parlamento)Estatal. Ahora muchos polítologos pronostican la caída de Ziugánov o una división del PCR en un partido de corte marxista-leninista clásico y otro de tendencia socialdemócrata. Pero el mismo Ziugánov se esforzará por mantener el equilibrio entre las diferentes corrientes del PCR y conservar su unidad.

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