Jóvenes airados

Ha sido la noticia de la semana en el cap i casal, donde hemos gozado de una perfecta placidez vacacional: 35 coches ardieron y todo sugería que él o los pirómanos acabarían mermando el parque móvil. Como era de esperar, empezó a cundir una cierta alarma entre la inmensa mayoría de automovilistas que dejan sus vehículos a la serena y en barrios donde la noche es para quien se la trabaja debido a la orfandad policial. Pero, por fortuna, y porque alguien estuvo atento, pronto se ha puesto fin a tan insólita siniestralidad. El delegado del Gobierno en la CV, Carlos González Cepeda, ha calificado de "brillantísima" la operación, como en los viejos tiempos, pero en esta ocasión sin truculencias. Felicidades a él y al agente que supo relacionar los hechos con los presuntos autores. De seguir por este camino y aguzar la perspicacia, seguro que también podría sentársele la mano a los gamberros que pintarrajean las fachadas o alteran con su estrépito la noche. Pero eso exigiría tener más policías de aproximación y, además, que fuesen tan eficientes como el aludido.

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