El alcalde de Sevilla culpa ahora de los sucesos de la 'madrugá' a "niños pijos"

El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, en declaraciones a la agencia Efe vertió ayer toda la culpa de las estampidas humanas de la madrugá del Viernes Santo en Sevilla a grupos de "niños pijos" que, según esta nueva versión del primer edil sevillano, habrían asustado a gran parte del cerca de medio millón de personas que entonces asistían a las procesiones de La Macarena o El Gran Poder con gritos de falsas alarmas. Sánchez Monteseirín, sin embargo, puntualizó sobre los presuntos alborotadores: "Creo que sin ánimo delictivo".Los tres heridos de los sucesos de la madrugá, están ya fuera de peligro, pero la pelea subterránea entre la Delegación del Gobierno y el Consistorio sevillano continúa, incluso en la víspera del inicio de la Feria, donde se espera que acudan un millón de personas al día.

En un primer momento, el Ayuntamiento de Sevilla culpó del pánico colectivo a la rotura de una tubería de agua, al día siguiente habló de bandas de universitarios y un juego siniestro de rol y ahora culpa a jóvenes de la "extrema derecha". Por el momento, no hay ninguna prueba sólida ni ninguna detención que avalen estas tesis.

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