Entrevista:JACQUES DELORS EX PRESIDENTE DE LA COMISIÓN EUROPEA

"Europa está sufriendo una crisis de crecimiento"

En una entrevista en el programa de televisión El gran jurado de RTL-Le Monde-LCI, el expresidente de la Comisión Europea Jacques Delors, de 74 años, sostiene que el proceso de construcción europea sufre una triple crisis de crecimiento por la ampliación, el exceso de asuntos y el funcionamiento de las instituciones.Pregunta.¿Qué hay que hacer ahora para avanzar en la construcción europea?

Respuesta.Europa sufre actualmente de una triple crisis de crecimiento. Una se refiere a la proliferación de temas: por ejemplo, la primera vez que se habló del Consejo Europeo de Feira se propusieron 13 temas por jornada, con otra media jornada para perfilar los detalles del comunicado final. Eso no es serio. Además, hay un problema de crecimiento de las instituciones. Antes teníamos una comunidad, ahora tenemos tres pilares: el económico, los asuntos exteriores y de defensa y la justicia y la seguridad interna, a lo que, además, se ha añadido un Míster PESC, encargado de vigilar con celo a los ministros de Exteriores. De ahora en adelante hay que ordenar esto, porque ya nadie entiende nada, ni siquiera los ministros. La tercera crisis es la del número de miembros de la UE. De 12 a 15 ya ha habido un salto cualitativo, ¡y en pocos años seremos 30!

P.Poner orden implica hacerlo primero con las instituciones. Los alemanes, por su abultada población, reivindican más voz y voto en las deliberaciones. ¿Es necesario darles la razón?

R. Se ha aceptado esto para el Parlamento Europeo; hay más diputados alemanes que franceses o ingleses. En lo que respecta a la cuota de votos, es decir, lo que pesa cada voto en una decisión, yo creo que los alemanes deberían darse cuenta de que la influencia de un país se mide también de una forma cualitativa, y no solamente de acuerdo a la demografía. Creo que sería sabio por su parte contentarse con la misma cuota que tienen los ingleses, los franceses o los italianos.

P.La presidencia francesa es importante para sacar adelante la conferencia intergubernamental sobre eso que se ha dado en llamar cooperaciones reforzadas.

R.En lo que respecta al funcionamiento de las instituciones, es como si usted tiene el coche más bonito del mundo, pero el motor no funciona bien. Así estamos. La reforma de los métodos de trabajo del Consejo de Asuntos Generales, de la Comisión y del Parlamento es muy importante. En cuanto a las cooperaciones reforzadas, prefiero una actuación más vanguardista. Mi razonamiento es simple: cuando seamos 30, no podremos aplicar los objetivos marcados en los tratados de Maastricht y Amsterdam; eso sería la disolución. Para evitarla, sin retrasar la ampliación de la UE, propongo que un grupo de países vaya adelante; sería una vanguardia abierta pero coherente, que avance junta sobre tres o cuatro cuestiones fundamentales. Con las cooperaciones reforzadas, que jamás unen a los mismos países sobre los mismos temas, temo que faciliten la hipercomplejidad del sistema europeo, y que la UE se convierta al final en una especie de autoservicio.

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P.Cuando usted habla de Federación de Estados-nación, ¿qué deja para los Estados?

R.El empleo, la seguridad social, la salud, la cultura y la educación son competencias exclusivas del Estado-nación. Estas competecias permiten la cohesión nacional y social. Las competencias de la UE son el mercado único, la moneda única, una política económica con grandes orientaciones comunes, actuaciones internacionales compartidas, una fuerza de intervención para que Europa ayude a mantener la paz, bajo supervisión de la ONU, por supuesto. Si ya tuviéramos eso, estaría feliz los próximos diez años.

© Le Monde-EL PAÍS

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