El ritmo de empadronamiento de inmigrantes se quintuplica con la actual Ley de Extranjería

El empadronamiento de inmigrantes en la capital se ha disparado con la actual Ley de Extranjería, que exige a los irregulares estar censados para acceder a la sanidad pública. Desde la entrada en vigor de esta norma, el 11 de febrero, cada mes se apuntan en el padrón una media de 8.800 inmigrantes, frente a los 1.600 de hace un año. En total son 141.525 los extranjeros inscritos, un 61% más de los que había en mayo de 1999. El 12% procede de la Unión Europea, y el resto son extracomunitarios, sobre todo de Ecuador, Marruecos, Colombia, Perú y República Dominicana.

Más información
FOTO SIN TITULO

12.363 inscritos en febrero

Los distritos con más porcentaje de vecinos de otros países son Centro (un 11%), Tetuán (8%) y Ciudad Lineal (6%). Por barrios es el de Sol el de mayor proporción de inmigrantes (un 14%). También tienen más de un 10% de residentes extranjeros las zonas de Universidad (Malasaña), Embajadores (Lavapiés), Justicia (Chueca), Cortes (Huertas), Bellas Vistas (Alvarado) y La Piovera, en Hortaleza. Este último caso es singular, por tratarse de un barrio acomodado que cuenta con urbanizaciones, como la de Conde de Orgaz, donde viven directivos y diplomáticos.

Ecuador ocupa el primer puesto por número de nacionales empadronados en Madrid. Su desembarco en el censo ha sido tardío y vertiginoso. Ahora son 30.398 los ecuatorianos inscritos en el padrón municipal, con lo que casi duplican a los comunitarios (18.000), cuando hace sólo un año eran 6.401.

Les siguen Marruecos, con 13.613 ciudadanos censados, que hace un año eran 11.585, y Colombia, con un ritmo parecido al de Ecuador, ya que ahora están inscritos 12.951, frente a los 5.143 de hace 12 meses. Ambos son países cuya situación económica y social sufre un progresivo deterioro. En cambio, el censo de peruanos (11.624), dominicanos (9.114) y chinos (4.551) ha crecido en menos de 1.000 personas en un año.

Los ecuatorianos viven principalmente en los distritos de Tetuán y Ciudad Lineal; los marroquíes, en Centro, Puente de Vallecas y Carabanchel; los colombianos, en Carabanchel y Ciudad Lineal; los peruanos, en Ciudad Lineal y Latina; los dominicanos, en Tetuán, Centro y Arganzuela, y los chinos, en Centro y Carabanchel

Las asociaciones de trabajadores extranjeros y los miembros del Foro de la Inmigración regional indican que el mayor número de empadronamientos registrados en el último año se debe, sobre todo, a que los propios inmigrantes han visto la utilidad de censarse. Aunque cabe suponer que también se han producido nuevas llegadas de extranjeros, aún sin cuantificar.

El empadronamiento es útil, sobre todo, para los extranjeros sin permiso de residencia en España, porque, desde la entrada en vigor de la Ley de Extranjería, con él pueden acceder a los servicios sanitarios públicos que antes tenían vetados, salvo que sufrieran una urgencia o fueran niños o embarazadas.

También les sirve para acreditar el tiempo de estancia en España, un requisito que suele pedirse en procesos de regularización como el que está en marcha hasta el próximo día 31, en el que los inmigrantes deben demostrar que vivían en España antes del 1 de junio de 1999.

Esto explica que en febrero se empadronaran en Madrid 10 veces más extranjeros (12.363) de los inscritos en ese mismo mes, pero un año antes (1.212). En marzo fueron 14.311, 8.951 en abril, 9.422 en mayo (el último mes computado), y esa media se ha mantenido en el mes de junio.Para los inmigrantes con los papeles en regla, el empadronamiento no tiene más utilidad que para cualquier madrileño. Les sirve para escolarizar a los hijos, acceder a los servicios sociales o solicitar una vivienda pública.

Francisco Catalina, jefe del departamento de estadística municipal, explica que a los municipios les interesa conocer su población real para reclamar los presupuestos necesarios.

Por su parte, Médicos sin Fronteras denunció ayer que las juntas municipales de Centro, Tetuán, Ciudad Lineal y Moncloa están exigiendo a los extranjeros requisitos para empadronarse "que vulneran la normativa, como permisos de residencia o pasaportes con visados de entrada". Catalina replica que las juntas sólo suelen exigir el resguardo de la solicitud del permiso de residencia cuando el inmigrante tiene un visado caducado o con vigencia inferior a tres meses.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS