El comité de Bazán dice que Defensa suspende el contrato de un remolcador

El comité de empresa de la factoría Bazán de San Fernando (Cádiz) denunció ayer que el ministerio de Defensa "ha suspendido" el contrato previsto para construir un remolcador en la fábrica isleña a partir del mes de septiembre. Los trabajadores temen que el Ejecutivo haya puesto en práctica lo dispuesto en la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos Generales del Estado de 1999, que establecía un periodo de 18 meses para proceder a la enajenación de las instalaciones de Bazán.

Los 1.250 trabajadores de la Bazan de San Fernando, agrupados en un astillero naval, una fábrica de armamento y una unidad de reparaciones, afirman que la Ley de Acompañamiento deroga un decreto, vigente desde 1966, que comprometía a la Marina española a contratar con Bazán.A partir de ese decreto, quedaba "sin efecto" el contrato "redactado de común acuerdo entre el Ministerio de Defensa y el Instituto Nacional de Industria (INI) (ahora Sociedad Estatal de Participaciones Industriales)" y suponía "romper los vínculos históricos de ambas entidades". A partir de esa disposición, se eliminó la obligatoriedad de la Marina española "de encomendar a Bazán la ejecución de sus programas navales y demás obras complementarias".

El temor del comité de Bazán de San Fernando, que ha expresado desde el principio sus dudas sobre la fusión de esta compañía con Astilleros Españoles, es que "al no existir un contrato que obligue" a ejecutar en las factorías de Bazán los barcos de menor tamaño "éstos sean desviados a otras con menor capacidad tecnológica y menor coste". En cambio, los trabajadores no dudan que los grandes buques seguirán siendo contratados con el hasta ahora astillero militar gaditano.

El comité hizo un llamamiento a Defensa para que asuma que las obras, reparaciones y equipamiento de la flota se sigan practicando en Bazán, "evitando su desvío a empresas ajenas". Recordó el comité que esta empresa, "al estar al servicio de la Armada", soporta "una variedad de costes de mantenimiento de las instalaciones y equipos, independiente de que tenga o no suficiente carga de trabajo"; lo que resulta "especialmente oneroso para la empresa". Por ello exigen al Ministerio de Defensa que "llene el vacío" creado por la Ley de Acompañamiento de 1999 y "vuelva a situar como contratista principal para la construcción de buques de la Marina española" a Bazán.

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