Lillo es el entrenador con más destituciones en menos tiempo

Tras su desalojo del banquillo del Zaragoza, Juanma Lillo se ha convertido en el técnico que más veces ha sido destituido en la historia de la Primera División en menos tiempo. Acumula ya cuatro despidos en cinco temporadas. Salamanca, Oviedo, Tenerife y Zaragoza fueron los cuatro equipos que prescindieron de él antes de lo previsto. Ninguno de los tres primeros mejoró con el relevo.

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Hay entrenadores, como Toshack, que guardan en su hoja de servicios más despidos que Lillo. Cinco acumula el galés por cuatro el guipuzcoano. Pero aquél necesitó 14 temporadas para llegar a esa cifra. A Lillo le han bastado cinco. Sólo las trayectorias de dos técnicos pueden asemejarse a la suya: la del húngaro Janos Kalmar, que entrenó ocho temporadas en Primera -entre finales de los 50 y finales de los 70- y en seis de ellas se fue antes de tiempo, y la de Argila, en los 60, que figuró durante seis campañas como técnico de Primera y en cuatro de ellas fue destituido.En un hipotético ránking de ceses o destituciones, el liderazgo lo ocupa el citado Kalmar, seguido, con cinco despidos, por Mesones (en nueve temporadas), Miera (en 12), Toshack (en 14) y Marcel Domingo (en 18). Con cuatro, los que lleva Lillo, figura entre otros Clemente, con la enorme salvedad de que éste lleva 14 temporadas ininterrumpidas, con el paréntesis de su paso por la selección, en Primera.

Lillo se estrenó en la máxima categoría en la temporada 95-96. Lo hizo al frente del Salamanca, equipo con el que había ascendido de manera consecutiva de Segunda B a Segunda y de ahí a Primera. Ventiocho jornadas duró Lillo en el banquillo. El equipo figuraba, cuando fue despedido, en el puesto 21 de la tabla. En el 22, y descendido, cerró la temporada. El Oviedo le reclutó y le dio confianza sólo durante 34 jornadas. Pese a esa dos destituciones consecutivas, le fichó el Tenerife, al que cogió en el 18º puesto, con 13 jornadas por delante y le dejó el 16º. Repitió en el curso siguiente, pero duró en el cargo 15 semanas.

El Zaragoza ha prescinido de Lillo y lo cierto es que no es el de La Romareda un club que se caracterice por su facilidad para cambiar de entrenador. En la última década sólo ha impedido a tres técnicos acabar la temporada, una cifra sólo superior a las de Barça, Celta y Oviedo y lejísimos de las manejadas por Gil en el Atlético.

El desastre europeo del Zaragoza, eliminado como fue por el modesto Wisla polaco tras ganar 4-1 en la ida, ha llevado a la dirección del club ha prescindir de Lillo, que sin embargo asegura que no sólo los resultados han provocado el cuarto despido de su carrera: "La gambada de la UEFA fue para matarnos, pero no sólo me han matado los resultados", declaró el técnico en su adiós, momentos antes de denunciar una especie de persecución por parte de algunos medios de comunicación: "En la pretemporada me dí cuenta de que todo estaba dictaminado, antes incluso de que hubiéramos jugado nada".

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