Desalojadas seis plantas de la Agencia Tributaria por el derrumbe de techos

El edificio de 16 plantas de la Delegación Especial de la Agencia Tributaria, situado en la calle de Guzmán el Bueno, 139, sufre achaques a sus 27 años. La Agencia Tributaria ha ordenado el desalojo, total o parcial, de 6 de las 16 plantas del inmueble porque los falsos techos se caen a pedazos. El Ministerio de Hacienda admite que medio edificio está de obras y que ha habido que trasladar a algunos empleados de sección.

Ley de Prevención

Los techos del edificio comenzaron a resquebrajarse el verano pasado. Una superficie de 12 metros cuadrados del falso techo de la quinta planta del edificio cayó a plomo contra las mesas de trabajo. "Menos mal que fue por la noche, con la oficina cerrada, y ya no quedaba nadie trabajando, porque si no, le abre la crisma a cualquiera", se quejaba ayer la secretaria de salud laboral y medio ambiente de CC OO, Teresa Alonso Moreno.Los representantes sindicales de los trabajadores del centro denunciaron el derrumbe en la sede de la Inspección Provincial de Trabajo de la Seguridad Social. Un inspector acudió a revisar el estado del inmueble el 19 de julio pasado. En el informe que realizó tras su inspección se puede leer: "En la delegación se ha producido el desprendimiento de parte del falso techo de la planta 5, existiendo grave riesgo de caída de otras partes del mismo, así como de la planta 6 por idénticas condiciones que el desplomado".

El inspector dejó por escrito las medidas a tomar: "Se deberá evacuar a todos los trabajadores y funcionarios de la planta 6 con carácter inmediato, hasta que sean subsanadas las deficiencias que dieron lugar al citado desprendimiento". Hacienda procedió al cumplimiento de la recomendación y desalojó ambas plantas.

Pero en la sexta aún quedan algunos empleados. Son los técnicos del equipo de informática del ordenador que almacena información del catastro de la Comunidad de Madrid. Estos trabajadores tienen que ponerse un casco cada mañana para acceder a su puesto de trabajo. Cruzan un pasillo de la planta cuyo techo se caía a trozos y que aún está en obras. Cuando entran en la sala del ordenador se quitan el casco para trabajar.

Lo primero que hacen cada mañana algunos otros trabajadores de la Agencia Tributaria antes de empezar a trabajar es limpiar de cascotes de escayola su mesa y el teclado del ordenador.

"Hemos tenido que tirar el falso techo porque no se sujetaba. La bovedilla del techo soporta demasiado peso porque todos los conductos colgaban de ellas y no aguantaban", explicó ayer un técnico de la obra.

Los operarios han destripado el techo y han dejado al desnudo todos los conductos internos del edificio para sujetarlos a otros puntos más sólidos. "Los estamos sujetando todos ahora a un lateral de la viga para que no pase lo que ha pasado", añadió el trabajador. "Esto no estará arreglado del todo hasta dentro de unos siete meses,... el próximo verano, por julio o agosto", aseguró el operario.

El desalojo de las plantas ha obligado a desalojar de sus puestos habituales a unos 200 trabajadores de la Agencia Tributaria de la calle de Guzman el Bueno, 139, según denuncian los sindicatos.

La planta 12, la 6, la 5, la 2, la baja y el sótano primero han sido desalojados total o parcialmente por los derrumbamientos.

En la puerta de entrada de la cafetería del edificio hay un cartel pegado que dice: "Cerrado por obras". "Ahí pasaba lo mismo, el techo se estaba cayendo a pedazos y no había quien se tomara un refresco sin que se le cayera algo en el vaso", afirma José Luis Magán, el director de prevención del sindicato UGT.

Los sindicatos denuncian que las condiciones laborables en el interior del edificio son "lamentables e insostenibles" y "los trabajadores ya empiezan a estar preocupados por tanto movimiento", afirma Alonso Moreno.

"Semejante situación supone el incumplimiento sistemático de la Ley de Prevención de Riesgos Generales", según critica el delegado de prevención de accidentes de CC OO, Juan Manuel Lino.Un portavoz del Ministerio de Economía y Hacienda explicó ayer que "la estructura del edificio no está dañada, por lo que los contribuyentes que acuden a la sede no corren riesgo alguno". "En el edificio se están realizando una serie de obras de acondicionamiento que han provocado el traslado de numerosos funcionarios", añadió.

Los representantes sindicales afirman que ayer interpusieron una segunda denuncia porque "los funcionarios tienen que trabajar en unas condiciones laborales de inseguridad manifiesta", según Alonso. "Estamos a la espera de un informe pericial del estado del inmueble", concluye Alonso.

La Delegación de Hacienda de la calle de Guzman el Bueno se construyó hace unos 30 años y pertenece al Ministerio de Economía y Hacienda. En la década de los ochenta sufrió un atentado de los GRAPO. Una bomba reventó la tercera planta del inmueble sin causar víctimas.

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