La NASA anuncia el envío de seis misiones a Marte en los próximos siete años

El gran proyecto de recogida de muestras del 'planeta rojo' se posterga para 2011

La NASA anunció su plan de operaciones para la conquista de Marte. El programa propuesto, pendiente aún de estudios tecnológicos y económicos, así como de evaluación y de aprobación, prevé enviar seis misiones en los próximos siete años, la más cercana, el año que viene (Mars Odysssey), y la siguiente, en 2003, con el envío de dos vehículos de exploración. El proyecto de traer a la Tierra muestras del planeta rojo, que se había planeado para 2005, no se realizará entre 2011 y 2014. Para más adelante quedan las misiones tripuladas al planeta.

"Sacudida por dos misiones fallidas a Marte el año pasado, la NASA ha pasado la mayor parte de éste intentando recomponer la moral, reformar la gestión y formular una nueva estrategia para explorar el planeta en los próximos 15 años", comenta The New York Times.El año que viene partirá hacia Marte la nave Mars Odyssey, que se colocará en órbita de ese planeta, y en 2003 será el turno de dos nuevos vehículos gemelos de exploración de la superficie. Ese mismo año partirá la nave europea Mars Express. Estas misiones están ya aprobadas. Para 2005, la NASA quiere hacer otra nave orbital muy avanzada capaz de tomar imágenes de la superficie en las que se identifiquen detalles de unos 30 centímetros. Después vendría otro vehículo de descenso con gran capacidad de navegación autónoma y unos 600 kilos de instrumentos científicos. Para cumplir estos planes, harían falta unos 90.000 millones de pesetas anuales, durante los próximos cinco años.

La agencia estadounidense cuenta con establecer acuerdos de cooperación internacional. Así, en 2007 y 2009 podrían combinarse las naves estadounidenses en Marte con una de comunicaciones italiana y un grupo de pequeñas sondas de descenso francesas. Hacia 2011, aunque podría retrasarse hasta 2014, le tocaría el turno al proyecto la NASA para traer muestras de suelo y rocas de Marte a la Tierra, en colaboración con Francia. La misión podría costar 400.000 millones de pesetas y el objetivo sería traer unos dos kilos de material, pero primero hay que explorar bien el terreno y desarrollar las tecnologías necesarias. "Primero buscaremos y luego sacaremos muestras", ha dicho Scott Hubbard, director del programa de Marte de la NASA.

En el plan de exploración que tan brillantemente comenzó con la llegada al planeta rojo de la nave Mars Pathfinder, en 1997, y que puso en órbita allí la Mars Global Surveyor, aún en funcionamiento, la misión para traer muestras estaba prevista, aunque sin confirmar, en 2005. La pérdida de dos naves hace casi un año supuso para la NASA duras críticas por parte de dos comisiones que investigaron las causas y sacaron a la luz problemas de mala gestión, de falta de sistemas de control y de escasez de fondos para los ambiciosos objetivos del programa marciano.

El nuevo programa, afirman las responsables de la agencia espacial, tiene muy en cuenta esas críticas y será sometido a evaluación por parte de varios comités de asesores, incluidos los de la Academia Nacional de Ciencias, en los próximos meses.

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