El Novedades recupera su escenario para el teatro con un musical dirigido por Mario Gas

El musical de Stephen Sondheim A little nighy music, dirigido por Mario Gas, estrenará dentro de unos días una nueva etapa de la barcelonesa sala Novedades. A partir del 7 de diciembre, el antiguo cine se reabrirá al público como teatro, recuperando el uso para el que fue construido y al que se dedicó antes de la guerra civil. El local, con un aforo de 1.600 localidades, pertenece al Grupo Balañá, propiedad del empresario Pere Balañá.

Durante la presentación del nuevo espacio, Balañá señaló ayer que para adecuar la sala sólo se han realizado pequeños trabajos de reforma, porque el local ya disponía de los elementos necesarios para funcionar como teatro. Entre ellos, un escenario con una superficie de 143 metros cuadrados y una altura de 20 metros, y un foso y un contrafoso de madera construidos de modo artesanal.El empresario aseguró que, hoy por hoy, la viabilidad de los cines de gran aforo pasa por convertirse en multisalas o transformarse en teatro. En este sentido, no descartó esta última opción para otro de sus cines, el Coliseum, que tiene también 1.600 butacas. A mediados de diciembre, el Coliseum acogerá una serie de recitales de Joan Manuel Serrat; después se estrenará en él una película, "y más adelante ya veremos", dijo Balañá.

A little night music fue el espectáculo inaugural de la última edición del Grec, y ha podido verse también en Peralada (ambos festivales son coproductores del montaje junto con Bitó Produccions y Scaramush) y, más recientemente, en el Festival de Otoño de Madrid. En todas sus representaciones, la obra ha conseguido el respaldo del público y la crítica, pero pese a ello Gas se siente inquieto ante su reposición en Barcelona: "Un estreno nunca da tranquilidad y confianza, siempre es un riesgo y una aventura nueva".

Gas retomará su faceta de actor al sustituir a Constantino Romero en algunas funciones

El montaje, un gran éxito de Broadway que en la versión dirigida por Gas está protagonizado por Constantino Romero y Vicky Peña, vuelve a Barcelona con algunos cambios en el reparto. Los más destacados, por la importancia de los personajes, son las incorporaciones de Mireia Ros (en sustitución de Mònica López) y del propio Mario Gas. Por otros compromisos profesionales, Romero no podrá actuar en todas las funciones de la temporada, y Gas se encargará de sustituirle (en concreto, le relevará en dos representaciones del mes de diciembre y, a partir de enero, en varias actuaciones semanales). De este modo Gas retoma su faceta de actor, que últimamente había dejado un tanto aparcada, ocupado en la dirección de diversos espectáculos.Montserrat Carulla, Jordi Boixaderas, Alícia Ferrer, Àngel Llàcer, Núria Canals y Miranda Gas (hija de Mario Gas y Vicky Peña) son otros de los actores de este espectáculo que, según recordó el director, requiere el esfuerzo de un gran número de profesionales. "Somos cerca de 60 personas, entre actores y técnicos, trabajando en A little night music, un montaje con muchas coproducciones y poquísimas subvenciones", señaló.

Gas destacó las idóneas características del Novedades para acoger espectáculos de teatro musical. Sin embargo, Pere Balañá no quiso dar detalles sobre la política de programación de la sala. "Haremos los espectáculos que puedan gustar al público, que es lo que siempre pretendemos". A little night music, con dirección musical de Manuel Gas y 16 músicos en escena, estará en cartel hasta Pascua. Después iniciará una gira por España que, según indican las ofertas recibidas hasta ahora, será larga.

Principal, Tívoli, Capitol...

La recuperación del Novedades -y eventualmente del Coliseum- para el teatro extenderá un fenómeno que tiene como antecedentes el Tívoli, situado en la calle de Casp; el Capitol y el Principal, ambos en La Rambla; el Borràs, en la plaza de Urquinaona, y el Goya, en la calle de Joaquín Costa.El Principal, el decano de los teatros catalanes y uno de los más antiguos de España, en tiempos competidor operístico del Liceo, funcionó durante un tiempo como cine con el nombre de Principal Palace y llegó a ofrecer una programación de películas X. En 1997, tras una inversión de 80 millones de pesetas, fue recuperado para la escena gracias a un acuerdo entre el empresario Pere Balañá y la empresa Focus.

Otro acuerdo de Balañá, en esta ocasión con Fila 7, propició por las mismas fechas la conversión en teatro de una de las salas del cine Capitol.

Recuperado como teatro en 1992 con un espectáculo de Tricicle, el Tívoli abandonó totalmente -por el momento- la programación cinematográfica en 1996, cuando la sala fue adquirida también por Balañá y éste suscribió un acuerdo inicial para su programación con Focus. En aquellas fechas las dos empresas ya tenían un acuerdo similar para gestionar el teatro Borràs, cuya pantalla se había desmontado en 1990.

El teatro Goya, fundado en 1897, se pasó al cine en 1933. En 1986 recuperó su función teatral y desde entonces ha sido programado por varias empresas, Focus y Anexa entre ellas.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS