Una mujer acude a una farmacia tras abortar y guardar el feto en una bolsa

En un hostal

Una mujer ecuatoriana de unos 25 años fue hospitalizada el pasado viernes, después de abortar en una habitación de una pensión de Centro. Previamente, la mujer acudió a una farmacia de la calle de la Luna con el feto, de unas cuatro semanas de gestación, guardado en una bolsa de basura para pedir ayuda. Al contrario de lo sucedido en el caso de otra ecuatoriana, Felicitas Melva C. C., encarcelada tras dar a luz el 11 de noviembre en el parque del Retiro, que también guardó el feto en una bolsa, la policía no ha intervenido al considerar lo sucedido como un"aborto natural", según un portavoz de la policía.Una empleada de la farmacia de la calle de la Luna, 18, explicó ayer que, hacia las 12.30 del viernes, una mujer entró en el establecimiento portando una bolsa en la mano. "Estaba muy asustada y dolorida, con una fuerte hemorragia vaginal", dijo.

La farmacia se encontraba llena de clientes y la mujer entró con evidentes gestos de dolor. "Se llevaba la mano a la parte baja del vientre", añadió. "Nos dijo: 'Creo que acabo de tener un aborto y necesito que me vea un médico. ¿Me pueden decir dónde está el centro de urgencias más próximo?", según recordaba ayer la farmacéutica.

La responsable del establecimiento atendió a la ecuatoriana como pudo. La sentó en una butaca del local y le levantó las piernas para ponerlas en alto, pero, al tratar de hacerlo, la mujer se lo impidió. "No, bájame las piernas, porque sangro más si las tengo en alto", comentó.

La ecuatoriana llevaba una bolsa de plástico blanco, en cuyo interior había otra bolsa de color negro, de las que se emplean para el vertido de basura doméstica. Ahí tenía guardado el feto. La ecuatoriana, al parecer, abortó en la cama de una habitación de un hostal de la calle de la Madera, en el distrito Centro. Lejos de su casa: había llegado recientemente a Madrid, procedente de Murcia, para tramitar una documentación relativa a su situación como inmigrante en España."Nos dijo", explicó la farmacéutica, "que en el momento de abortar había puesto la bolsa de basura sobre la sábana bajera para no manchar la cama. También nos contó que estaba embarazada de unos cuatro meses", relató.

Una ambulancia del servicio municipal de emergencias acudió al local ante una llamada de la responsable del establecimiento y trasladó a la mujer hasta la clínica de la Concepción. Allí ingresó en urgencias de maternidad.

Otra compatriota suya, Felicitas Melva C. C., de 24 años, lleva ya un mes encarcelada en la prisión de Soto del Real. Melva, que residía en Madrid desde hace seis meses, estaba embarazada de nueve meses. Cuando parió, metió al bebé -una niña- en una bolsa de basura y lo dejó oculto en unos matorrales del Retiro, donde fue hallado cadáver. El médico forense dictaminó que había indicios de que la niña había nacido con vida.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS