LA REVOLUCIÓN GENÉTICA

La secuencia es buena, pero no está acabada

La iglesia barcelonesa de La Sagrada Familia de Antoni Gaudí es monumental, pero inacabada. Iniciada en 1882, los arquitectos actuales siguen discutiendo sobre exactamente qué aspecto su eminente predecesor pretendía que tuviera su obra maestra, y la van remendando lo mejor que pueden. Puede ser una obra en marcha, pero no un borrador de trabajo.

La construcción del monumento de la secuencia del genoma humano ha implicado a más personas, menos tiempo y mucho más dinero. Con todo, también está sin acabar, y la mayoría de los científicos están de acuerdo en que se trata de un borrador.

'Básicamente, borrador preliminar se refiere al hecho de que hay muchas lagunas en la secuencia', afirma Peer Bork, del Laboratorio Europeo de Biología Molecular en Heidelberg (Alemania). 'Si hay demasiadas lagunas puede ser imposible ordenar y orientar los muchos fragmentos menores de la secuencia de ADN que forman el producto básico de la secuenciación del genoma. Esto podría obstaculizar la identificación de enfermedades'.

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Las lagunas son inevitables en una operación de descodificación tan descomunal. Para descifrar el genoma, los investigadores empiezan por desmenuzarlo en partes y hacer varias copias exactas de los fragmentos. Son estos clones los que se secuencian; las múltiples copias proporcionan a los secuenciadores múltiples intentos sobre la misma parte, con lo que los resultados son más precisos.

Pero algunos segmentos del genoma se pasan por alto y, muchas veces, aquellos que están en tramos de una secuencia corta que se repite cientos o miles de veces. Estos puntos ciegos se muestran como huecos cuando se ensamblan todas las piezas de la secuencia, pero no es muy probable que contengan instrucciones importantes. (Algunas regiones heterocromáticas del genoma se han ignorado deliberadamente, porque están mucho más condensadas y confunden incluso a las mejores máquinas secuenciadoras).

Pero los huecos son relativamente pocos y están distanciados: se ha logrado clonar, secuenciar y recomponer aproximadamente el 88% del genoma. Otro 3% se ha clonado y secuenciado, pero los científicos no están muy seguros de dónde colocarlo.

Pero incluso si se hubiera copiado, desentrañado y recompuesto la totalidad del 100% de la secuencia, los investigadores del genoma seguirían considerando que su labor no ha concluido porque quieren hacerlo bien. Y en la mayoría de los casos eso significa revisar su trabajo unas diez veces. ahora sólo se ha secuenciado cada par de bases una media de cuatro veces. Con todo, no tendría mucho sentido demorar la publicación del genoma hasta que se concluya este proceso porque, incluso en su forma actual, ofrece enormes beneficios potenciales.

Se tardarán años en organizar la secuencia, cotejar la verificación de los resultados y rellenar las lagunas; sólo entonces estará completo el genoma. 'Es importantísimo secuenciar los sobrantes de la secuencia', dice Bork. 'Sin la secuencia terminada no sabremos lo que estamos pasando por alto'.

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