Entrevista:JAVIER COBLE | PIANISTA

'Madrid es perfecto para inspirar una obra flamenca'

A sus 34 años recién cumplidos, el madrileño Javier Coble es todo un virtuoso del piano. A él ha dedicado su vida, pues empezó a tocarlo a los seis años como complemento a sus estudios convencionales. Aunque su abuelo escribió algunas piezas para teatro y su madre comenzó también estudios musicales, en la familia de Javier Coble no hay marcados antecedentes artísticos, aunque sí, según dice, inquietud. Criado entre las calles de ese Madrid que va de Atocha a la Arganzuela, por Lavapiés y Cascorro empezó a sentir la llamada del flamenco, un género que le cautivó del todo cuando unos principiantes Ketama, aún con José Soto, le llamaron para tocar con ellos en su primera gira.

Antes había sido músico de grabaciones y acompañante de artistas de pop, rock y jazz, y hasta de música antigua y contemporánea. Posee la licenciatura de piano clásico por el Conservatorio de Madrid ('la saqué por libre, y creo que ahora no se puede', dice orgulloso), que ha completado con estudios de percusión y clásico contemporáneo. En un programa doble que incluye al guitarrista Curro de Jerez, Javier Coble viste hoy de largo su disco debú, De azabache y plata, en el que entronca la tradición clásica española con el flamenco. Esta actuación forma parte del ciclo Flamenco en el Foro, que se celebra todos los miércoles en la sala Suristán.

Pregunta. ¿Qué hace un pianista clásico como usted en una ciudad tan rockera como ésta?

Respuesta. Es verdad que Madrid se recuerda por otras cosas, y ahí está su movida, pero también es cátedra para el flamenco. Muchos artistas la escogieron para desarrollar toda su carrera.

P. Pero es más raro en su caso, sin tradición familiar ni musical ni flamenca.

R. Es una apuesta que uno hace en un momento, y yo elegí el piano clásico desde pequeño. Pero he crecido en las calles, y, aunque el flamenco parece más relacionado con Andalucía, aquí pueden sentirse también todas sus vivencias.

P. En su disco hay versiones de Paco de Lucía, Tomatito, Manolo Sanlúcar, Vicente Amigo... ¿Ha querido sentirse guitarrista?

R. En absoluto. El legendario maestro del piano flamenco Arturo Pavón me dijo que no había que intentar imitar a la guitarra, sino escucharla y entender cómo ese lenguaje puede ser dicho con otros instrumentos. Eso es lo que yo he intentado y sobre lo que investigo, sin perder las armonías del clásico español, que es de donde yo vengo.

P. ¿Es verdad que lleva siempre una minigrabadora en el bolsillo?

R. Ahora no, pero hubo un tiempo en que sí. Por las calles de Madrid te puede venir en cualquier momento la inspiración para una melodía. Si me pasaba, la canturreaba en la grabadora y al llegar a casa la traspasaba al piano.

Flamenco en el Foro. Hoy, en la sala Suristán (Cruz, 7; metro Sol). A las 22.00. 1.000 pesetas.

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