El Gobierno y el PSOE se culpan de la elevada contratación temporal

Rechazadas las enmiendas socialista y de IU

El Gobierno y el PSOE se responsabilizaron ayer mutuamente de haber generado, durante sus respectivas etapas al frente del Ejecutivo, la elevada temporalidad que ahora afecta al 32% de los asalariados. Ese cruce de acusaciones, que protagonizaron el ministro de Trabajo, Juan Carlos Aparicio, y el responsable de Economía del PSOE, Jordi Sevilla, se produjo en el debate parlamentario sobre la reforma laboral, en el que el Pleno del Congreso rechazó las enmiendas de totalidad presentadas por los grupos socialista y de Izquierda Unida.

Jordi Sevilla argumentó que el texto del PSOE pretende dar alternativas en favor de una creación de empleo de calidad, frente a 'la apuesta de la derecha' que es generar puestos de trabajo 'precarios, mal pagados y con escasa protección social', y frente a 'las nulas medidas abordadas por el Gobierno para combatir una temporalidad injustificadamente elevada'.

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Ante esas afirmaciones el ministro Aparicio achacó al responsable socialista haber hecho gala de una 'memoria selectiva': 'Dice que se ha disparado la temporalidad. Le recuerdo que este invento tiene un nombre: la reforma de 1984', en la que el primer Gobierno del PSOE modificó las modalidades de contratación. Sevilla le devolvió la crítica de 'la memoria selectiva' al recordarle que 'cuando el PP estaba en la oposición apoyó las huelgas generales y criticó todas las reformas socialistas'.

Apoyo a las huelgas

El ministro negó ese apoyo y añadió que 'las huelgas generales las convocaron algunos compañeros que están sentados con usted'. Asimismo, Aparicio descalificó la propuesta socialista, en especial la consistente en rebajar en cuatro puntos las cotizaciones de los contratos fijos para las categorías profesionales más bajas, porque según el titular de Trabajo 'compromete la viabilidad del sistema de Seguridad Social'.

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El ministro fue también crítico con el diputado de IU Antero Ruiz, tras afirmar éste que la reforma laboral recoge todas las demandas de la patronal. Según el representante de la coalición de izquierda, el texto del Gobierno 'no va a mejorar el mercado laboral' y 'renuncia a reducir la temporalidad', que es en su criterio el principal problema que debería resolver la reforma.

Tanto el diputado de IU, como el del PNV Iñaki Txueka, y los representantes de otros grupos de la oposición coincidieron en reprochar al Gobierno su intervención durante la negociación previa de la reforma entre la patronal y los sindicatos, advirtiendo que tenía previsto legislar. Entienden que eso provocó el fracaso del diálogo.

Las enmiendas de totalidad del PSOE e IU contaron con el rechazo de los diputados del PP, CiU, PNV y Coalición Canaria. Estos grupos parlamentarios mostraron su confianza en que durante el debate de las enmiendas parciales el PP acceda a respaldar sus propuestas para mejorar la reforma del Gobierno. En el caso de CiU, según Carles Campuzano, sus enmiendas van dirigidas a facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar, a incentivar la contratación indefinida, a combatir la precariedad y a reducir la siniestralidad.

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