Morodo resume sus Memorias como el anhelo de una convivencia "en libertad"

La historia política española, desde los años 50 hasta la transición, tiene en Memorias de un conspirador moderado, de Raúl Morodo, un nuevo motivo para no caer en el olvido. Su autor, embajador en Lisboa hasta 1999, justificó ayer este repaso personal "desde la distancia, el sosiego y la tolerancia" a aquellos años en su convicción de que "sin memoria no hay libertad". Definió su generación como una "que intentaba buscar una memoria" y que hizo de su vida "una conspiración" que, en el caso de Morodo fue, según él mismo, "moderada". "Hicimos de la conspiración una ética: se conspiraba para dejar de conspirar, para lograr las libertades", aseguró. Siempre, dijo, "con la esperanza como horizonte utópico de lograr una nueva convivencia en libertad y democracia".

Las Memorias de Morodo, libro editado por Taurus que ayer fue presentado por cuatro gallegos, como él, en la Casa de Galicia de Madrid, recibieron elogios de sus introductores: Fermín Bolillo, Luis González Seara, Ramón López Vila y Santos Juliá. González Seara lo definió como un "fresco de la oposición democrática al régimen franquista de los años 50 y 60". Morodo fue uno de los socialdemócratas que no participó en la fusión del PSP de Enrique Tierno en el PSOE y concluyó su militancia en las filas del CDS de Adolfo Suárez.

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