Más de 1.200 firmas piden la libertad de una mujer presa por ocultar a su marido el paradero de sus hijos

La Asociación de Mujeres Clara Campoamor de Rivas-Vaciamadrid y la letrada que representa a Celia Mbá Nzang, Begoña Lalana, presentaron ayer en la Audiencia de Madrid más de 1.200 firmas a favor de la libertad de esta mujer, de nacionalidad guineana, encarcelada desde hace tres meses por negarse a entregar a sus dos hijos a su marido. Las 1.200 firmas se presentaron un día antes de la celebración, en la misma Audiencia de Madrid, de la deliberación de los magistrados de la Sección Tercera sobre un recurso de queja contra el auto de prisión que dictó un juez de Alcalá contra Celia Mbá Nzang.

La decisión de encarcelar a Celia cuenta con el apoyo de la Fiscalía de Madrid y fue dictada después de que la madre de los niños, de cinco y seis años, se negase a llevarles ante el juez de Alcalá y ocultase su paradero al padre, que posee la guarda y custodia de los menores.

Celia está en la cárcel de Soto del Real por los supuestos delitos de desobediencia al juez y abandono de familia, entre otros. Tanto el juez como el fiscal quieren saber dónde están los menores y qué ha sido de ellos. Celia ha declarado que envió a los niños a su país natal, aunque el juez ha hecho indagaciones en el aeropuerto de Barajas y ha comprobado que eso es falso.

La letrada Begoña Lalana explicó ayer que la madre está dipuesta a resolver la situación planteada y a llegar a un acuerdo con el padre. Lalana indicó que ella misma ignora el lugar en el que se hallan los niños, aunque sabe, dijo, que 'la madre los tiene escondidos en un lugar seguro y que están bien'. 'Esta mujer ecuatoguineana tuvo una relación con un español plagada de malos tratos, penurias, angustia y abandono, pero lo único que quiere es el bien para sus hijos y obtener justicia', dijo. 'Está dispuesta a que un psicólogo los evalúe y dictamine con quién están mejor, si con el padre o con la madre', agregó.

Lalana hizo pública ayer una carta de Celia en la que ésta asegura que mandó a los niños a Guinea 'pensando en el bien de los pequeños'.

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