ESTRENOS

José Saramago entra en el mundo del cine con 'La balsa de piedra'

La película, dirigida por el holandés George Sluizer, es una producción española protagonizada por Federico Luppi, Gabino Diego e Icíar Bollaín

Las cosas fantásticas que ocurren en mi novela La balsa de piedra, en el cine pueden ser creíbles'. Lo decía el escritor José Saramago después de asistir por primera vez en su vida al rodaje de una película. En un pabellón de Torrejón de Ardoz (Madrid) se preparaba el pasado miércoles una escena de La balsa de la piedra -dirigida por el holandés George Sluizer-, 600 estorninos africanos y europeos revoloteaban en sus jaulas preparados para atacar a un pobre agente de policía. Saramago miraba impresionado a través del combo la escena y se quedaba extrañado de todo lo que ocurría en su entorno.

El escritor portugués publicó en 1987 la novela La balsa de piedra y no ha estado vinculado al guión de la película. 'Es una experiencia de la que estoy bastante fuera. Una cosa es escribir una novela en la que una palabra empuja a otra hasta llegar a un desenlace y otra muy distinta el lenguaje que se utiliza en una película. En el caso del rodaje, es distinto porque se puede empezar por el final'. Saramago sabe que los personajes en el cine serán diferentes a como él los ideó: 'Uno tiene que olvidarse de la novela y mantener un espíritu abierto. Enterarse en lo que está basado y saber que una película utiliza lenguajes diferentes como los emplea la ópera'.

El escritor asegura que cuando se hace una película de una novela uno tiene olvidarse de ella y mantener el espíritu abierto

En la obra del escritor portugués se narra la historia de cómo una inmensa falla separa de forma repentina la Península Ibérica de Europa y la convierte en una inmensa balsa de piedra que navega a la deriva por el océano Atlántico. Sólo un grupo de habitantes percibe que algo vital, mágico, está por ocurrir. Los personajes realizan cosas extrañas. Como Pedro Orce (Federico Luppi), un viejo farmaceútico que siente cómo la tierra tiembla; Joana Carda (Ana Padrao) traza una línea en la tierra que en adelante será imborrable; Joaquím Sassa (Diogo Infante) lanza al aire una pesada piedra al mar y se hunde a una distancia sobrenatural; Gabino Diego (José) es seguido a todas partes por una bandada de estorninos y los cuatro llegan hasta Icíar Bollaín (María Guevaira), que deshace un calcetín y se convierte en una inmensa madeja de lana.

El director del filme, George Sluizer, explicó a Saramago detalladamente algunos momentos de la película, presentó a los actores y el escritor firmó libros a algunos miembros del rodaje. El Nobel portugés cree que la película puede situarse entre lo fantástico y el romanticismo, y añade que ' lo que es fantástico es lo que consiguen los personajes. Lo importante es lo que cada uno de los individuos encuentra más allá de las cosas que les ocurren. No son conscientes de la transformación del mundo y lo que hacen es seguir sus impulsos, que les llevan a descubrir sentimientos. La novela es una historia de amores que en el cine, con las posibilidades actuales, los fenómenos fantásticos que ocurren pueden llevarse a cabo y verse'.

El actor argentino Federico Luppi saluda a Saramago cuando llega al recinto, conversa con él y después de ese intercambio de impresiones apunta la particular interpretación de la metáfora que utiliza Saramago en La balsa de piedra: 'El acercamiento de Europa al sur como latino me hace feliz, esa recuperación de lo hispano-luso-americano. Como pensamiento me parece maravilloso'. Le gusta el personaje que interpreta, un farmacéutico andaluz, y la búsqueda que mantiene hacia lo que desea conocer. Luppi es alabado por el resto de sus compañeros de reparto. 'Es un regalo trabajar con alguien inteligente como Federico, hace que todo sea sencillo y fácil', apunta el actor portugués Diogo Infante, quien por primera vez participa en una producción española. Interpreta a un portero de discoteca, el más escéptico del grupo, pero que se embarca en la aventura de buscar la falla precisamente por su escepticismo.

El actor Gabino Diego define los personajes de La balsa de piedra como 'una especie de semiángeles'. Él es salvado de las situaciones embarazosas en las que se ve envuelto por una bandada de estorninos, y son ellos los que le conducen al amor de su vida. Diego asegura que la adaptación que ha realizado Sluizer de la novela es 'fantástica. Se nota que el guión ha sido muy trabajado y que el director sabe muy bien lo que quiere, a pesar de que parte de una novela muy especial para ser rodada'.

La actriz Icíar Bollaín tuvo que borrar de la mente los personajes que describía Saramago en la novela para poder crear el que interpreta ella. 'Son personajes que tienen algo especial de lucidez y de entendimiento de la vida. El destino es el que les une'.

El rodaje de esta película se ha realizado en Portugal, Asturias, Navarra, Andalucía y Madrid. El filme, producido por Sogecine, ha contado con un presupuesto de 850 millones de pesetas.

El escritor José Saramago (a la izquierda) y el actor Federico Luppi, en uno de los escenarios del rodaje de <i>La balsa de piedra.</i>
El escritor José Saramago (a la izquierda) y el actor Federico Luppi, en uno de los escenarios del rodaje de <i>La balsa de piedra.</i>MIGUEL GENER

Sobre la firma

Aurora Intxausti

Coordina la sección de Cultura de Madrid y escribe en EL PAÍS desde 1985. Cree que es difícil encontrar una ciudad más bonita que San Sebastián.

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