Caldera exige que Rato 'dé la cara por el increíble' crédito del HSBC a su familia

El PSOE acusó ayer al PP de no atreverse a aplicar a Luis Ramallo el código ético del partido por mentir y ocultar datos y relaciones con Gescartera. Los socialistas alegan que el PP teme que este ex vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) 'tire de la manta'. El portavoz parlamentario socialista, Jesús Caldera, concluyó así que este caso de corrupción y de 'mafia' está sirviendo para 'quitar la máscara del PP' porque el propio José María Aznar y su partido usaron durante muchos años a Ramallo como la 'imagen pública de la limpieza y la transparencia'. Caldera anunció, en ese sentido, que volverá a reclamar la comparecencia de Ramallo en la comisión de investigación de Gescartera en el Congreso y exigirán una investigación de la Agencia Tributaria, tras recordar que el ex veterano parlamentario confirmó en su anterior presencia en esa comisión que no tenía que hacer declaración de patrimonio. Caldera aprovechó para denunciar la actitud escapista del vicepresidente económico, Rodrigo Rato, por negarse a explicar en el Congreso los pormenores del crédito de 525 millones de pesetas que su familia solicitó en diciembre de 2000 al HSBC, uno de los bancos que más operó con Gescartera.

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Rato sostiene que el crédito a su empresa Muinmo se concedió en condiciones de mercado. Caldera rechazó esa visión. Consideró más que sospechoso que la familia Rato optase para esa operación por un banco extranjero ajeno al control del Banco de España y calificó de 'increíble' y 'extraño' que el HSBC concediese esa cantidad a una empresa con un capital social de cinco millones para que lo devolviese en tres años. Caldera demandó a Rato que no se oculte y 'dé la cara' en el Congreso para aclarar esas circunstancias.

Ramallo y el código ético

El PSOE no sólo requerirá de nuevo la presencia de Ramallo en la comisión de Gescartera. También cuestiona el comportamiento de Rato en este caso. El portavoz de IU en la Cámara baja y en la comisión, Felipe Alcaraz, subrayó que las mentiras de Ramallo ante la comisión están tipificadas como delito en el artículo 502 del Código Penal con condenas de entre seis meses y un año. Ramallo aseguró ante la comisión que no tenía constancia de ninguna relación suya o de su familia con Gescartera y su propietario, Antonio Camacho, algo que él mismo tuvo que rectificar el miércoles porque su hija es socia de Camacho en una empresa.

El PP, pese a todas estas evidencias, aseguró que todavía no considera oportuno abrir siquiera un expediente informativo a Ramallo para corroborar si su actuación ha sido acorde al código ético del partido, del que tanto se presumió en el anterior congreso. El portavoz oficial del PP, Rafael Hernando, consideró que todavía no hay motivo para dudar de la buena fe de Ramallo y dio por buena la tesis del ex diputado sobre que él mismo desconocía la relación empresarial de su hija con Camacho.

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