Fotonoticia:HELENA TABERNA | DIRECTORA DE CINE

'Cuando olvidamos lo emocional, algo nos falta'

Helena Taberna acaba de regresar del Festival de Viña del Mar con tres premios más bajo el brazo para su primer largometraje, Yoyes, basado en la vida de la dirigente etarra María Dolores González Catarain. Confiada en su capacidad para transmitir el entusiasmo en los proyectos, ultima los preparativos para comenzar a rodar en primavera la película Lavapiés, ambientada en el barrio madrileño donde vive. Taberna defiende que su cine hable de lo que mejor conoce. 'Las historias que surgen de una verdad palpitante son universales', dice.

Pregunta.

¿De qué ha bebido su cine?

Respuesta. De niña, en mi pueblo iba al cine y si era de Tarzán yo me identificaba con Tarzán y si era de astronautas, con astronautas. Pero cuando iba a jugar yo no podía ser Tarzán ni astronauta porque era chica. Esto que parece tan nimio tiene más trascendencia, porque la fábrica de sueños a mí me negó el sueño de ser muchos de los personajes de la pantalla. Y también recuerdo con 13 años haber ido con mi madre a ver Fresas salvajes, de Bergman, fascinada porque me sentía muy importante.

P. Yoyes, su primer largometraje, ha logrado premios en distintos festivales ...

R. Sí, 16, que los he contado.

P. Entre ellos están los concedidos directamente por el público, en Vitoria, en Brasil y en Puerto Rico. ¿Como interpreta que le premien los espectadores?

R. Es el más conmovedor de todos los premios habidos y por haber. En total han sido siete premios del público en sitios muy diferentes. En Vitoria fue muy especial porque cuando cuentas una historia tan dura de tu pueblo, te gusta que llegue. Y también en Chile, que tienen una historia parecida a la nuestra, con una dictadura reciente. No debe ser tan infrecuente que públicos tan distintos tengan un pálpito, una percepción similar, pero yo no lo creía. Con Yoyes, yo no creía que iba a ser así, porque toca elementos muy concretos y parece que hace falta conocer las claves para entenderlos.

P. El resultado demuestra que no es así.

R. Yo creo que el punto de vista que elegí para contar la historia es lo que la hace universal. Sabía que era muy local, pero que la protagonista era una mujer que amaba, que sentía, que sufría. Trabajar el territorio de las emociones, la biografía íntima, tanto como el movimiento político, que no quedó en el tintero, creo que fue el acierto.

P. ¿Cualquier conflicto puede entenderse en cualquier parte del mundo?

R. Probablemente, sí. Sería muy bueno porque de ser así abriría las puertas a las soluciones.Yo sólo sé que hay una única verdad para afrontar las cosas: cuando utilizamos el territorio de lo racional y olvidamos lo emocional, algo nos falta. Todos los conflictos deben pasar por un análisis racional y por un análisis de lo subjetivo. Lo emocional no puede quedar fuera.

P. ¿Qué le parece que clasifiquen a su trabajo como cine de mujeres [su cortometraje Nerabe (1995) se proyectó ayer dentro de la sexta Muestra de Cine Realizado por Mujeres en Bilbao]?

R. Las etiquetas son terribles. Cuando presente Yoyes sólo tenía miedo a los prejuicios, porque el título ya marcaba la película. La falta de libertad está también en las pequeñas cosas, como los prejuicios y las etiquetas. Es un esfuerzo de cada día: la libertad, que suena tan rimbombante, es algo que se va construyendo uno cada día luchando contra las etiquetas o dándoles la vuelta.Cine y mujer es una etiqueta, por ejemplo, pero permite que exista una muestra para que la gente de Bilbao pueda ver películas interesantes. Y que se reflexione sobre una situación: si el año pasado se estrenaron cien películas, sólo seis fueron realizadas por mujeres. Extendiendo los brazos para que no ahogue, permite debatir sobre cine. Además, ahora contamos con el vídeo digital, que es una maravilla para que toda persona que quiera contar algo con imágenes pueda hacerlo.

P. ¿Usted lo utiliza?

R. Dentro de 10 días empiezo a rodar un documental sobre mujeres inmigrantes en Madrid. Cuatro personas vamos a acceder a esa invisibilidad del mundo femenino.

P. ¿Otra película de protagonistas femeninas?

R. Sí, me interesa hurgar en lo más oculto y lo femenino lo sigue siendo. He llegado a este documental por mi siguiente largometraje, Lavapiés, en que una de las tramas es sobre mujeres inmigrantes. Algunas cosas que estamos viendo en la realidad nos están obligando a cambiar el guión de Lavapiés.

P. ¿Temática social?

R. Las cosas ocurren en un sitio y en un época. Me gusta profundizar en lo que se cuenta, si no, no me lo creo. No puedo olvidar que en ese barrio de Madrid ahora hay inmigrantes, que han cambiado la fisonomía del barrio, y gente joven, y que aún pervive lo castizo.

La directora de cine Helena Taberna, ayer en Bilbao antes de la entrevista.
La directora de cine Helena Taberna, ayer en Bilbao antes de la entrevista.TXETXU BERRUEZO

PERFIL

Los datos biográficos de Helena Taberna, nacida en Alsasua, no hablan de su edad ni sus estudios. 'Por resumir', dice, inicia su currículo en 1986, cuando fue nombrada Coordinadora de Nuevas Tecnologías del Gobierno navarro. Desde 1994 se dedica en exclusiva al cine, como guionista y realizadora.

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