Gabilondo alerta de que el periodismo deriva hacia la propaganda

Reflexiona sobre la profesión en Gandia

Iñaki Gabilondo, director del programa Hoy por Hoy de la Cadena SER, advirtió ayer en Gandia de que el papel tradicional de la profesión periodística, como un oficio de "servicio a la sociedad", se encuentra en "vías de extinción" y empieza a derivar hacia "el precipicio de la propaganda". El periodista dio la lección inaugural del curso en la Escuela Politécnica Superior de Gandia.

Factores como 'la mano de la política que irrumpe de forma muchas veces indecente' en la profesión, o los procesos de concentración de las empresas de comunicación, están conduciendo al periodismo hacia 'el precipicio de la propaganda', y corre el riesgo de convertirse en un instrumento de combates ajenos a su función original.

Gabilondo planteó esta perspectiva nada halagüeña del futuro inmediato de la profesión periodística ante el foro de estudiantes que ayer abarrotaron la casa de cultura Marqués González de Quirós de Gandia. El periodista donostiarra, galardonado con la Antena de Oro y reconocido con seis premios Ondas, el último este año, fue invitado por la Escuela Politécnica Superior de Gandia (EPSG) para ofrecer la lección inaugural del curso académico con motivo de la implantación este año de la licenciatura en Comunicación Audiovisual.

En su intervención, Gabilondo quiso hacer una reflexión crítica, desde su experiencia de treinta años haciendo radio, pero a la vez realista y constructiva, de la profesión periodística en España, que calificó de 'soberbia, poco crítica, embriagada de poder, y que ha perdido la brújula de su sentido en la sociedad'. Entre la lista de 'damnificados' por el ejercicio del periodismo en nuestro país citó la 'presunción de inocencia' o el 'secreto de sumario' en las informaciones, ejemplos, agregó, de 'pequeñas víctimas de esa soberbia periodística'. 'O el periodismo construye un edificio ético, lo acredita y lo consolida en un pacto cerrado con la sociedad, o desaparecerá y se convertirá en lo que va camino de convertirse, una herramienta de la propaganda y un instrumento de los combates de otros poderes', auguró. Para ello, el periodista considera necesaria la constitución de 'una pequeña red de complicidades para construir una teoría ética de mínimos' entre los profesionales de la comunicación, que permitan que la profesión 'sobreviva'. A este respecto citó como ejemplos a seguir el de los periódicos New York Times o Le Monde, dos medios que para el locutor lograron establecer un juego profesional ético que nadie se atrevería a discutirles, y que en España 'no existe'.

Gabilondo también hizo una reflexión en voz alta sobre la situación de precariedad laboral en la profesión periodística. 'Uno de los grandes enemigos de la libertad de expresión es el paro'. El perfil laboral del periodismo actual, en el que predominan el desempleo, los subempleos, o contratos temporales, 'termina constituyendo una masa poco crítica'. 'Las capas más consolidadas de la profesión (entre la que se incluyó) deberían ser las que pilotaran esa reflexión que tendría por objeto recordar lo que el oficio es o no es', y devolver el prestigio de la profesión periodística ante la sociedad. El periodista ofrecerá hoy el programa Hoy por hoy desde los estudios de SER en Valencia.

La visita del periodista donostiarra a Gandia estuvo rodeada de una gran expectación. La organización tuvo que habilitar dos salas, con pantallas gigantes de vídeo, en el mismo centro cultural para que los asistentes (más de 300) pudieran seguir la conferencia inaugural. Al acto asistieron el vicerrector de Planificación y Asuntos Económicos de la Universidad Politécnica de Valencia, Javier Sanz, y el director de la universidad de Gandia, Juan José Moragues. En su intervención Moragues aprovechó para arremeter contra la nueva Ley Orgánica de Universidades, un reglamento, dijo, 'basado en la desconfianza y que se acompaña con actuaciones que nos alejan de la financiación media de las universidades europeas'.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS