Andrés Nagel presenta en Bilbao 15 piezas de su obra artística más reciente

El autor donostiarra regresa a la capital vizcaína con óleos sobre poliéster y esculturas

El artista Andrés Nagel (San Sebastián, 1947) presenta en Bilbao desde ayer y hasta finales del próximo mes de mayo un conjunto de 15 piezas de su obra más reciente. Nagel ha trabajado con óleo, hierro y otras técnicas sobre soporte de poliéster. En el centro de la galería una figura amarilla llama la atención: un hombre sin rostro, pero con un hacha hendida en mitad del cráneo y las manos terminadas en afilados cuchillos.

La galería Colón XVI (Colón de Larreategi, 16) programa periódicamente desde hace tiempo la obra de Nagel. Se ha convertido así en el cordón umbilical que une ahora al autor donostiarra con Bilbao, una ciudad que desde sus principios se ha rendido a su arte novedoso, sorprendente y rompedor.

Nagel ha instalado en la exposición que abrió sus puertas ayer cuadros que continúan la línea de sus últimos trabajos: mezcla de materiales para crear figuras, hortalizas, plantas, sombras, demonios y extraños paisajes.

La muestra se inicia con un pequeño bocado: cuatro esculturas en bronce de reducido tamaño, apenas objetos decorativos. Se trata de piezas únicas. Después, lo que llama la atención es la figura humana pintada de color amarillo que se sitúa en el centro de la galería. Un hombre sin rostro, sin expresión, sin gestos, que permanece en pie incomprensiblemente con un hacha hendida en medio del cráneo. No hay sangre. Los brazos, tendidos a los lados del cuerpo, terminan en unas larguísimas uñas metálicas, como cuchillos, a modo de aquel personaje que interpretaba Johnny Depp en Eduardo Manostijeras.

El visitante puede rodear la escultura, si lo desea, pero si pretende descubrir algo más que esa violencia aséptica, no lo encontrará en la espalda del hombre amarillo.

El resto de las obras cuelgan en las paredes de la galería. Las pinturas de Nagel, su estilo peculiar, su fuerza creativa, su personal estética se desarrolla en óleo, poliéster, fibra de vidrio, hierro y cinc.

Primera muestra

Andrés Nagel estudió arquitectura, carrera que acabó en 1972. Realizó su primera exposición en 1968 en San Sebastián. Desde entonces ha expuesto ininterrumpidamente en galerías, museos y ferias del mundo entero. Vive y trabaja en San Sebastián.

Desde el principio de su trayectoria artística, infinidad de teóricos y de críticos han tratado de clasificar su obra y de buscar en ella las influencias de determinadas corrientes artísticas. La obra de Nagel se presenta como un conjunto homogéneo y coherente, con un estilo marcadamente personal.

El artista donostiarra se expresa utilizando diferentes lenguajes. Impresiona su dominio de la técnica, pero, como él mismo dice, es necesario asimilar la técnica para poder crear y que no sea ella la que domine.

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