Cáritas, "desbordada" por la llegada de inmigrantes

Las peticiones de ayuda a la organización se han multiplicado por 20 en cinco años

'Desbordados'. De este modo tan gráfico describió ayer la directora de Cáritas Diocesana, Núria Gispert, la situación a la que se enfrentan la organización y las parroquias de Barcelona ante la masiva llegada en los últimos cinco años de inmigrantes que piden ayuda. En un informe presentado al Consejo Presbiteral del Arzobispado, Cáritas asegura que desde 1997 el número de inmigrantes atendidos por la organización se ha multiplicado por 20. Gispert mostró preocupación por la falta de recursos de la institución, que en el mismo periodo sólo han aumentado un 35%.

Núria Gispert presentó el informe ayer por la mañana ante el Consejo Presbiteral, un organismo consultivo del Arzobispado, como balance tras cuatro años al frente de Cáritas Diocesana, una institución que cuenta con 5.000 voluntarios. El informe asegura que entre los años 1997 y 2001 el número de inmigrantes atendidos por la organización se ha incrementado en un 2.150% al pasar de 575 a 12.368.

Los datos aportados por Gispert fueron corroborados por los rectores de parroquias de la periferia de Barcelona, que manifestaron que los voluntarios se encuentran 'desbordados' por el 'alud de problemas' que deben resolver a los inmigrantes que acuden en busca de ayuda. Los párrocos criticaron que las administraciones 'a menudo eluden sus responsabilidades en esta cuestión'. El arzobispo de Barcelona, cardenal Ricard Maria Carles, presente en la reunión, destacó la 'importancia' del trabajo de Cáritas 'para la Iglesia y para toda la sociedad'.

'Los cambios que ha sufrido la sociedad en los últimos años provocan que los procesos de exclusión y de pobreza no sólo no disminuyan, sino que tiendan a crecer', afirmó Gispert ante el consejo. La directora de Cáritas alertó de que el aumento de inmigrantes en busca de ayuda observado desde 1997 no se ha correspondido con el incremento del presupuesto de la organización, que ha aumentado un 35%.

La situación a la que se enfrenta Cáritas se debe a 'una llegada de inmigrantes que nadie podía prever', a juicio del secretario general de la entidad, Joaquim Sabaté. Sobre la falta de recursos para atender a todas las peticiones, Sabaté explicó que la organización se financia básicamente a partir de donaciones privadas y se refirió al 'enfriamiento económico general' y a lo que llamó el 'efecto euro' para explicar el descenso del presupuesto: 'Quien antes daba una moneda de 100 pesetas ahora aporta 50 céntimos de euro, y quien donaba 1.000 pesetas, ahora dona 5 euros'. El secretario general aseguró que esto supone obtener un 25% menos de recaudación y apuntó que el 'desbordamiento' no es sólo material, sino que consiste en 'ver pocas salidas y perspectivas' ante la avalancha de inmigrantes.

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