Reportaje:

El largo camino de la Justicia

Un gaditano recurre al Supremo 30 años después de ser tiroteado por error por la Guardia Civil

Joaquín Gil Carrasco, un agricultor nacido hace 62 años en Los Barrios (Cádiz), se siente aturdido y decepcionado estos días. "Es como si me hubiesen echado un cubo de agua fría por la cabeza", dice. Acaban de comunicarle el enésimo revés judicial y administrativo en su dramática historia en busca de justicia, un largo camino que empezó hace ya más de 30 años, cuando fue tiroteado por error por un cabo de la Guardia Civil que, el 29 de septiembre de 1972, le confundió con un cazador furtivo.

Su abogado, Carlos Feijoo, le comunicó la pasada semana a Gil Carrasco que la sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional ha rechazado su petición de indemnización de 750.000 euros por los daños físicos y morales sufridos tras recibir siete disparos.

Pese al tiempo transcurrido, Gil Carrasco no pudo iniciar su reclamación judicial hasta septiembre de 2000 cuando, 27 años después de que el cabo que le disparó fuera juzgado y condenado a cuatro meses de prisión en un consejo de guerra, le fue notificada la sentencia, requisito procedimental necesario para pleitear.

La solicitud planteada por Feijoo ante la Audiencia Nacional se fundamenta en que la acción judicial nace en el momento de la notificación de la sentencia, y no antes. También, en la permanencia de los daños en el tiempo: 30 años después, Gil Carrasco sigue sufriendo un trastorno depresivo y dolores crónicos por las heridas, que le obligan a tratarse aún hoy día con morfina.

Pese a los argumentos esgrimidos en su reclamación por Gil Carrasco y por su letrado, el abogado del Estado solicitó que se desestimara la demanda por considerar prescrito el derecho a reclamar ya que entiende que "la parte actora se desentendió del asunto al cabo de los años". Sin embargo, admite que, si el Tribunal fuera a admitir la indemnización, ésta debería ser de 150.000 euros.

En su sentencia, la sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional acoge los argumentos del abogado del Estado y desestima la demanda por considerar prescrita la acción. Un jarro de agua fría más en el camino de Gil Carrasco que, sin embargo, ya ha anunciado que, de la mano de Feijoo, seguirá en la brecha y recurrirá al Supremo. "Pese a todo, sigo confiando en la Justicia y en mi abogado".

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