Reportaje:

Navidades fuera de casa

Las 14 familias desalojadas por las inundaciones de octubre en Castelldefels no podrán volver a sus hogares hasta marzo

Han pasado más de tres meses desde que las intensas lluvias que azotaron el municipio de Castelldefels dejaron sin hogar a 14 familias. Tras asimilar el miedo que pasaron por los efectos de una mala planificación de las infraestructuras que supuso que sus casas se inundaran dos veces en un mes, ahora tienen que afrontar unas navidades fuera de casa y el gasto extraordinario que supone arreglar sus viviendas. De momento se alojan en unos apartamentos -cuyos alquileres cubren el Ayuntamiento y la Generalitat- en los que deberán permanecer al menos tres meses más.

"Estamos muy desamparados. Es como cuando cambias de país y vives con lo justo". Así describe su situación Ana Baquedano, vecina de la urbanización Los Ángeles, en el barrio de Montemar, donde los bajos de los apartamentos quedaron totalmente anegados los días 8 y 9 de octubre. Ana, embarazada de una criatura que espera para Reyes, deberá pasar así las navidades junto a su marido. "En casa lo tenía todo organizado para que nos reuniéramos toda la familia estas fiestas, pero ésta no es nuestra casa, aquí no tenemos nada nuestro". El embarazo añade incertidumbre a la situación. "He intentado arreglar una habitación para el bebé, pero no es lo mismo que en casa porque es una situación provisional y no sabes bien qué hacer".

"Hemos pasado de una situación estable a un nivel de vida cero", cuenta una afectada

Además de estos inconvenientes que deben resolver día por día, Ana y su marido tienen que afrontar el gasto extraordinario que les supone reparar su casa. El piso de la urbanización de Los Ángeles lo compraron el pasado mes de julio, pocos meses antes de las inundaciones, y les costó unos 150.000 euros. Su seguro tan sólo cubre 6.000, mientras que tienen que levantar paredes de nuevo, rehacer el suelo y colocar nuevas instalaciones de luz, agua y gas, unas obras que les supondrán al menos 30.000 euros más, sin contar los muebles que deberán volver a comprar. En su caso, han pactado con su banco una ampliación de la hipoteca. "Estamos todos endeudados", asegura Ana.

Los escasos recursos con que cuentan han obligado a los vecinos de la urbanización a construir con sus propias manos y la ayuda de dos albañiles el muro perimetral de los apartamentos.

Montse Ventura, otra de las vecinas realojadas junto con su marido y su hija de dos años, también afrontará las próximas navidades con muy pocos recursos. "Todos tenemos muy pocas ganas de que lleguen las navidades porque no tenemos nada, hemos tenido que tirar hasta los adornos navideños que teníamos y muchos padres no tienen un duro para los Reyes". "Hemos tenido crisis horrorosas y lo único que queremos es que esto acabe lo antes posible".

El cambio en la vida de Montse y su familia ha sido radical: "Hemos pasado, sin comerlo ni beberlo, de una situación normal y estable a un nivel de vida cero, y la situación es peor cuando tienes un hijo porque quieres darle lo mejor, aparte del gasto que suponen los niños pequeños".

Se queja Montse de que en la situación de provisionalidad en que se halla tiene que pagar los gastos de gas, agua y electricidad del apartamento -las administraciones sólo cubren el alquiler-, y además los gastos de su propia casa.

Los vecinos de la urbanización Los Ángeles deberán esperar como mínimo hasta el mes de marzo para volver a sus casas sin temor a que se produzca una nueva inundación. El Ayuntamiento de Castelldefels calcula que para esa fecha estará terminada la estación de bombeo provisional de la avenida de la Constitución, que se convertía en una piscina cada vez que llovía debido a la barrera que supone la autopista C-32, culpable de las inundaciones de las viviendas.

En esta avenida se construirá un colector que recogerá las aguas y las conducirá hacia los desagües que pasan por debajo de la autopista y desembocan en el mar. Quedan pendientes, sin embargo, las dos obras que solucionarán definitivamente el problema de las inundaciones en el municipio: el colector interceptor de las cuencas centrales, cuya construcción asume la Agencia Catalana del Agua (ACA), el proyecto del cual tiene que estar redactado en febrero de 2003; y el colector de Ca n'Aymerich. En este último caso, el Ayuntamiento está en negociaciones con la ACA para que este organismo, que depende de la Generalitat, asuma el 100% del coste del proyecto.

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