La UEFA sanciona a Luccin, del Celta, con cuatro partidos por un escupitajo

Debió de ser el salivazo del siglo, y a su autor le va a costar caro. Cuatro partidos de suspensión, concretamente, que son con los que la UEFA sancionó ayer al céltico Peter Luccin por escupir al jugador del Celtic John Hartson, en el partido que enfrentó a los dos equipos el 12 de diciembre. El árbitro no lo vio, pero sí los telespectadores de unos cuantos países; entre ellos, los miembros de la comisión de control y disciplina del organismo futbolístico europeo, que abrió expediente al futbolista francés.

El Celta, que presentará recurso, se lamenta no sólo por la decisión de la UEFA, sino también de la excesiva dependencia del televisor. El comité disciplinario acostumbra a revisar vídeos de los partidos a la caza de gestos antideportivos, lo que para el club vigués supone un rearbitraje mediático que deja las sanciones en manos de realizadores de televisión. El del Celta-Celtic se recreó en el feo gesto del francés, y así le ha ido.

El incidente ocurrió tras una entrada del delantero escocés a Luccin. El árbitro, el sueco Von Larsen, llegó corriendo tarjeta en mano para evitar que los jugadores se enganchasen, y solucionó el pleito con una cartulina amarilla para Hartson. En lo que el árbitro no reparó fue en el "hilillo de saliva" -utilizando la terminología del Celta- que fluyó de la boca del jugador celeste. "Es saliva que se desprende de la boca de un jugador que respira de forma agitada a causa del esfuerzo", aseguró ayer el gerente del club, Sabino López.

El francés, un prometedor medio centro de los que combinan contundencia y estilo, ha sido el fichaje más caro realizado esta temporada por el Celta -donde el curso pasado jugó cedido- tras una dura pugna con el Betis de Víctor Fernández. Su salivazo arruina todo un propósito de enmienda, ya que en entrevistas con la prensa de su país Luccin prometía dejar de ser el chico malo del equipo, harto de que le pitasen tantas faltas y de ver demasiadas tarjetas. Su forma de entender el reglamento le ha supuesto que se perdiera bastantes partidos por acumulación de amarillas, aunque no se trate de un futbolista violento.

Habrá que concluir que no tiene suerte el Celta con los escupitajos televisados. Su delantero Catanha se perdió el primer partido de esta temporada por otro salivazo, en este caso al jugador del Málaga Fernando Sanz, también inadvertido para el árbitro, pero carne de televisión toda una semana.

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