Arnau Puig toma Dau al Set como hilo argumental de su biografía

El crítico catalán fue uno de los fundadores del movimiento artístico

Arnau Puig (Barcelona, 1926) es crítico de arte, filósofo y cohesionador conceptual de Dau al Set, el primer grupo de vanguardia artística aparecido tras la Guerra Civil española. Hasta ahora, sus libros primaban aspectos concretos de su conocimiento y experiencia, pero con Dau al Set, una filosofía de la existencia, que acaba de editar Flor del Viento, ha decidido hilvanar con un mismo hilo su visión ideológica del mundo, el campo de la filosofía, sus experiencias personales y su implicación en el mundo del arte.

"Es un libro en el que prima la subjetividad, que es lo que al fin y al cabo hace que las cosas sean de una determinada manera", explicó el autor en la presentación de la obra. "En este sentido, Bush y yo somos iguales, nos movemos por nuestra subjetividad, aunque tenemos objetivos muy distintos". Manuel Vázquez Montalbán, que acompañó al autor en la presentación del libro, corroboró la reivindicación de la subjetividad que hace Puig afirmando que su obra es "como un forcejeo entre el hombre y la historia en el que se resalta el papel de lo subjetivo, y de lo individual por encima de lo coral".

Puig no lo considera un libro autobiográfico, aunque la obra arranca con su particular misterio de por qué nunca ha sabido con exactitud el día de su nacimiento. Tampoco es un libro sobre Dau al Set, aunque el título de la obra, resaltado por la tipografía de la portada, así lo pudiera hacer pensar. Pasan por sus páginas, sin embargo, todos los nombres que estuvieron vinculados al movimiento, aunque no con igual intensidad. Joan Josep Tharrats apenas es citado una vez. "Tharrats estuvo allí porque tenía una imprenta; si no, no hubiera participado porque no comulgaba con nuestros intereses", explicó Puig.

El pensador afirma que la revista Dau al Set -que aglutinó en sus páginas a creadores como Tàpies, Cuixart, Joan Ponç y Joan Brossa- fue una consecuencia de su propia cabezonería, y que tras los primeros números todo el mundo se dio cuenta de que era un vehículo para dar soporte a su creación. "Pero lo que yo realmente quería hacer era un panfleto", añadió.

Con el trasfondo de las vivencias personales de Arnau Puig, y situadas en el contexto de los años de la dictadura -Vázquez Montalbán calificó el libro de "crónica de una época"-, Dau al Set, una filosofía de la existencia tiene, además, una gran carga de crítica, según el filósofo. "Pero se trata de una crítica consecuencial, porque las cosas en las que muestro mi disconformidad se derivan de todo aquello que explico en el libro".

Arnau Puig, que sigue en activo como crítico, navega por el mundo de las ideas planteando los debates que se han producido a este respecto como si se tratara de una cuestión doméstica y cotidiana. También matiza las filosofías e incide en la interpretación que cada uno hace de ellas. Así, habla de existencialismos fascistas en contraposición al existencialismo de Sartre, del que tanto él como Vázquez Montalbán se reclamaron deudores.

Arnau Puig, en su casa, en una imagen de 1998.
Arnau Puig, en su casa, en una imagen de 1998.JOAN GUERRERO

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