Reportaje:

Treinta años, treinta artistas

La bilbaína galería Aritza celebra sus tres décadas de historia con una exposición colectiva de sus autores

En marzo de 1973, Sol Panera debutaba como galerista de arte contemporáneo en un local de la calle Marqués del Puerto, a 50 metros de la Gran Vía de Bilbao, con una exposición de pinturas del informalista Manolo Millares. El futuro era incierto, oscurecido por los nubarrones económicos y el minoritario interés por las expresiones artísticas más innovadoras, pero su obstinación logró salvar obstáculos. El proyecto de la galería Aritza fue sumando años sin cambiar de local ni de orientación. Ayer, celebró rodeada de los artistas que representa, sus clientes y amigos su 30º aniversario.

La galería conmemora su tercera década de actividad con una muestra colectiva de 30 artistas que en los últimos años han expuesto sus trabajos en Aritza.

Es el mismo tipo de celebración que la que sirvió para festejar hace cinco años las bodas de plata. Sol Panera dejó entonces a cada artista elegir una obra de entre su producción más reciente para la muestra. Para el 30 cumpleaños tampoco les ha puesto condiciones. Sólo les exigió un formato inferior a los 60 centímetros de anchura para que todos pudiesen caber en las paredes de la galería.

"Una exposición colectiva es como la política: lo más difícil es elegir a quién colocas al lado de quién", bromeaba ayer la galerista con la instalación presta para recibir a los invitados a la inauguración.

Dos de los autores, sin embargo, se ganaron el premio de ver sus obras colgadas en un lugar destacado, recibiendo a los visitantes a la entrada de la sala, por haber representado en sus pinturas las vigas de hierro que tanto carácter dan a la galería, "espacio diáfano y neoindustrial", en palabras del pintor y crítico de arte Javier Urquijo. Son José Ibarrola, que ha rodeado la viga de sus enigmáticos barquitos de papel, y Maite Martínez de Arenaza, que en su obra, titulada símplemente Aritza, ha convertido la columna en una rara especie de tronco del que brotan ramas. "Es un homenaje al espacio de la galería, que se reconoce en esas dos obras", comentó Sol Panera.

La muestra del 30 aniversario continúa con otros 28 artistas, algunos tan veteranos en la casa como Agustín Ibarrola, quien ya expuso en Aritza hace 29 años, o Javier Urquijo, que colgó sus pinturas en la sala en 1976.

También forman parte de la antológica las esculturas de Francisco Sobrino y Ricardo Ugarte, una fotografía de Teresa Herrero y las pinturas de José Barceló, Dionisio Blanco, Amalia Avía, José Duarte, Antonia Guzmán, Eduardo Arranz Bravo, Joan Vila Grau, Arcadio Blasco, Ángel Sardina, Ramón Bilbao, Julio Le Par, Jon Barredo, Eusebi Vila Declós , Eduardo Úrculo, Chema Eléxpuru, Inma Jiménez, Esperanza Yunta, Isabel Saludes, Antonio Lorenzo, José Ventos, Carlos Vásquez, Dolores Walker, Diego Sánchez y Eduardo Villarroel.

Urquijo señala que Aritza ha desarrollado "una cátedra". Después de 30 años, le dedica a su propietaria el mejor de los piropos para una galerista: "Ha conseguido un mágico y eficaz impacto didáctico, hoy activo, que ha dado origen a una nueva sociedad progresista, aficionada a saborear las mieles de la cultura contemporánea".

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