Ana Palacio expresa a Rabat su preocupación por Alí Lmrabet

La ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, expresó el viernes a su homólogo marroquí, Mohamed Benaissa, durante la cena que éste le ofreció en Tetuán, la preocupación humanitaria del Gobierno español por la situación del periodista Alí Lmrabet, que, tras suspender una huelga de hambre que duró 50 días, sigue en estado grave y sin perspectivas de que se resuelva su situación.

En el entorno de la delegación española que acudió a Tetuán pudo apreciarse un cierto pesimismo por el desarrollo del caso de este profesional, condenado el pasado 17 de junio a tres años de cárcel por "ultraje al rey", y cuya libertad no se vislumbra. Lmrabet, director de dos publicaciones hermanas -Demain, en francés, y Douman, en árabe-, estaba acusado simplemente de haber publicado algunas caricaturas, los presupuestos de la casa real marroquí, que son públicos, y una entrevista con un republicano marroquí reproducida del diario nacionalista catalán Avui.

Los intentos del Gobierno español de propiciar una salida razonable al caso tropiezan con la falta de instrumentos jurídicos propios, como un tratado de extradición con Marruecos u otros títulos de intervención, que limita al máximo la posibilidad de plantear alternativas.

Francia, que es la segunda patria de Lmrabet, pues tiene la doble nacionalidad, ha propuesto con gran discreción que éste sea extraditado para cumplir su condena en suelo galo, pero el periodista ha rechazado esa solución, al parecer por temor a perder su nacionalidad marroquí. Otra posible salida es la gracia del rey Mohamed VI, pero las autoridades exigen que Alí Lmrabet la pida, y el periodista no lo hace. De ahí que la situación parezca bloqueada.

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