Ábalos se reivindica como referente de la base frente a la ejecutiva

Apenas hubo dirigentes en la reunión de apoyo al vicesecretario del PSPV

La cena de apoyo al vicesecretario del PSPV, José Luis Ábalos, apenas contó ayer con la asistencia de dirigentes del partido. Organizada por militantes de la ciudad de Valencia tras la decisión del líder del PSPV, Joan Ignasi Pla, de no otorgar a Ábalos la portavocía de la Diputación de Valencia, la reunión convocó a unos 420 militantes, la gran mayoría de la ciudad. Ábalos se mostró "satisfecho" por el respaldo "de la base".

"Hemos llenado el local. No quería otra cosa. Mi referencia es el apoyo de la base. Nunca pedí el apoyo entre los dirigentes. No llamé a ninguno", manifestó el vicesecretario socialista y concejal de Valencia una hora antes de la cena celebrada en el Salón Sicilia de Valencia. Ábalos aseguró que no daba al acto "ninguna otra dimensión que la del afecto", que la del reconocimiento de la base, de los militantes de Valencia -"De Alicante sólo había apuntados siete el martes", dijo sobre la venta de tiquets-, al tiempo que afirmaba que la reunión no significaba ningún "pulso" con la ejecutiva presidida por Pla, "salvo que alguien pueda interpretarlo así".

"No es movimiento crítico; no se trata de diferentes sensibilidades; por eso no se ha retrasado el acto hasta septiembre, cuando se abre el curso político de cara a las elecciones, para que no pudiera parecer un posicionamiento o una guerra", explicó el dirigente socialista, después de recordar su participación en el proceso de primarias y la pérdida "por diez votos" de la secretaría general frente a Pla en el último congreso.

En tono firme, Ábalos insistió en que no quería la presencia de dirigentes y cargos próximos a él. No fueron Rafael Rubio, Francesc Signes, Joan Bodí o Gloria Calero, entre otros, y afirmó que desde la ejecutiva se había instado a algunos para que no asistieran. "Me ha llamado algún dirigente, no todos", agregó. También apuntó que podía haber cundido el miedo a represalias entre algunos.

Desde la ejecutiva se negó cualquier presión a los dirigentes del partido para evitar la asistencia y se interpretó la reunión como un intento de Ábalos de posicionarse de cara a un posible movimiento organizado dentro del partido. Se subrayó, además, la extrañeza de la organización de un acto de apoyo al que es vicesecretario del partido. Se quitó importancia a la cena y se recordó que Ábalos ha perdido los apoyos de las comarcas que le votaron.

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