Marruecos asegura haber detenido a 31.739 candidatos a emigrar clandestinamente

Las autoridades de Marruecos detuvieron, a lo largo de 2002, a 31.739 candidatos a emigrar ilegalmente a Europa. 16.141 aspirantes a emigrar clandestinamente eran marroquíes; 13.424, eran subsaharianos; 1.445, argelinos, y 729 procedían de diversos países asiáticos. Otras 780 personas organizadoras o cómplices de las redes que trafican con emigrantes fueron también apresadas el año pasado por la policía o la Gendarmería marroquíes.

Este dato fue proporcionado el pasado fin de semana por el ex ministro de Comunicación marroquí Larbi Messari en un seminario sobre emigración organizado en Rabat por el partido nacionalista Istiqlal, que forma parte de la coalición gubernamental. La reunión contó con la participación de representantes del Partido Popular, del PSOE, de CiU y de Izquierda Unida.

"Estos datos demuestran que Marruecos está haciendo un esfuerzo para luchar contra ese fenómeno, aunque todavía es insuficiente", comentó Salvador de la Encina, portavoz adjunto del grupo parlamentario socialista en el Congreso de los Diputados.

Las autoridades marroquíes suelen informar puntualmente de algunas de las operaciones que llevan a cabo contra la emigración ilegal, pero, hasta la intervención de Messari, no habían facilitado datos globales de todo un año.

En junio pasado entró también en vigor en Marruecos una nueva ley sobre las condiciones de ingreso y permanencia de los extranjeros en el territorio marroquí, que reprime con mayor dureza el tráfico de seres humanos.

Las dos principales organizaciones marroquíes de defensa de derechos humanos, la AMDH (independiente) y la OMDH (cercana al partido socialista), criticaron la ley con virulencia porque contradice, según ellas, varias convenciones internacionales, empezando por la que protege los derechos de los trabajadores emigrantes.

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Principal escollo

Desde que a finales de enero se inició la reconciliación hispano-marroquí, tras una crisis diplomática que duró 15 meses, el principal escollo bilateral sigue siendo la inmigración ilegal que llega en pateras a las costas de Andalucía y de Canarias.

El delegado del Gobierno para la Extranjería, Ignacio González, se ha quejado en múltiples ocasiones de que Rabat no cumplía el acuerdo de readmisión de 1992 que prevé que acepte que le sean devueltos los inmigrantes subsaharianos que llegan a España en pateras procedentes de Marruecos.

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