Barakaldo se plantea cerrar una empresa por dos vertidos tóxicos

Sanidad desaloja a casi todas las familias del inmueble afectado

El Ayuntamiento de Barakaldo decidirá hoy si decreta el cierre temporal de la empresa Plastificantes de Lutxana, que ayer se confirmó como la causante del vertido tóxico del lunes en el río Castaños de la localidad, el tercero que sufre este año (y el segundo por la misma firma), tras el cual tres vecinos fueron hospitalizados con afecciones respiratorios. Medio Ambiente ha abierto un expediente sancionador contra la fábrica,el segundo en ocho meses, y la Dirección de Salud Pública ordenó el desalojo de casi todo el inmueble afectado. El Gobierno se reúne hoy con el consistorio y la empresa.

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En el área afectada -en el barrio de Retuerto, justo frente a lo que será la nueva Feria de Muestras, al otro lado de la A-8- todavía se percibía ayer un fuerte olor, pese a que habían transcurrido 24 horas después del suceso contaminante. Un total de 19 de las 50 familias que viven en el inmueble número 40 de Camino Río Castaños abandonaron en la noche del lunes sus hogares y fueron realojados en hostales de Bilbao por el consistorio. Otra veintena continuó en sus pisos hasta que a media tarde de ayer Salud Pública ordenó el desalojo de todos los residentes entre los pisos sexto y decimotercero tras haber detectado elementos contaminantes en el aire. Esta medida se mantendrá hasta que la situación vuelva a la normalidad.

Lo que se apuntaba el lunes se confirmó ayer y tanto Medio Ambiente como el Ayuntamiento responsabilizaron de lo ocurrido a la empresa Plastificantes de Lutxana, que en enero pasado motivó un episodio similar. Entonces, debido a una limpieza de tanques, también los vecinos sufrieron problemas respiratorios y la situación obligó a que el Departamento de Sanidad estableciera un sistema de control durante todo un fin de semana.

Aquella agresión ecológica motivó la apertura de un expediente sancionador por parte del Gobierno que está pendiente aún de resolución. El vertido del lunes llevó ayer a Medio Ambiente a incoar un segundo expediente contra la empresa al existir "pruebas concretas", señaló un portavoz, aunque todavía no se ha difundido la cantidad ni el producto contaminante. El alcalde de Barakaldo, Tontxu Rodríguez, apuntó que "parece ser" que se trata de los disolventes sileno y tolueno, los mismos que se dieron en el suceso de enero.

Medio Ambiente matizó que, además de una sanción, la medida coercitiva máxima que puede adoptar es la cancelación de la autorización de vertido a Plastificantes de Lutxana, que supondría un grave trastorno para la firma, pero no la paralización de la actividad. Esta decisión sólo se adoptará cuando concluya el expediente sancionador, después de recoger las alegaciones de la empresa. El portavoz del departamento añadió que la potestad para el cierre recae en el Ayuntamiento a través de la suspensión de la licencia de actividad.

Reunión con la empresa

El alcalde baracaldés confirmó ayer que se está planteando el cierre temporal de la factoría, que cuenta con 70 trabajadores. Esta decisión se adoptará tras la reunión que hoy mantendrán con el Gobierno y los responsables de Plastificantes de Lutxana. "Si las medidas tienen que ser drásticas, lo serán y si no, no lo serán. Estamos a la espera de los informes técnicos", recalcó Tontxu Rodríguez.

En 1999, el consistorio de Barakaldo ya cerró la factoría durante varios días por un vertido ilegal y la compañía tuvo que pagar una multa. Estos dos vertidos en apenas siete meses le convierten en reincidente, lo que tipifica su actuación como grave según la ley vasca de Medio Ambiente y le puede acarrear una multa de hasta 300.000 euros.

El Gobierno ha convocado la reunión de hoy entre las tres partes por la existencia de un problema ambiental, con un río contaminado como el Castaños, una empresa que ha causado dos vertidos tóxicos y los problemas de las arquetas de saneamiento, por las que fluyen los gases tóxicos, "sin colectores ni sifones". "El expediente es por el vertido al río, pero ahora se trata de dar una solución a toda esta situación", señaló Medio Ambiente.

El alcalde abogó por establecer medidas que eviten los olores e intoxicaciones procedentes del río Castaños, como un sistema exterior de ventilación en la fachada de viviendas que debería ser financiada por el Consorcio de Aguas Bilbao-Bizkaia y el Ayuntamiento.

Además, solicitó que las autoridades competentes en materia de aguas, el Gobierno o el Consorcio, acometan el dragado del río, una petición reiteradamente planteada por los vecinos. "Nosotros nos haríamos cargo de la limpieza del cauce", precisó.

Rodríguez insistió en que defenderá a los vecinos y sus derechos y añadió que, con independencia de las medidas para evitar malos olores en las viviendas, la empresa deberá adoptar actuaciones correctoras y acabar con los vertidos no autorizados.

La portavoz de IU de Barakaldo, Amaia Martínez, culpó a Plastificantes de Lutxana de "atentar" contra el medio ambiente y la salud de los vecinos "ante la pasividad y la intolerable permisividad de las instituciones". Exigió que "de una vez por todas" se realicen auditorías medioambientales y otras actuaciones preventivas "y no continuas promesas mediáticas que no se concretan nunca".

Esther Iglesias, una de las vecinas afectadas por el vertido, señala el lugar del incidente en el cauce del río Castaños, bajo su casa.
Esther Iglesias, una de las vecinas afectadas por el vertido, señala el lugar del incidente en el cauce del río Castaños, bajo su casa.T. BERRUEZO

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