Mucha realeza

Las revistas se ponen reales. Muchos de los miembros de las familias reales europeas y no europeas desfilan esta semana por la crónica social. Hay que hacer un cursillo de árboles genealógicos. Por ejemplo, ¡Hola! saca 15 páginas, ¡15!, de la visita de los reyes de Jordania a Suecia. Amplio reportaje de la elegancia de Rania y Magdalena. Por supuesto, todas las publicaciones se hacen eco del anuncio del compromiso de Federico de Dinamarca con la abogada australiana Mary Donaldson. La boda será el 14 de mayo. Y Lecturas abre con un amplio reportaje de la vida de la infanta Cristina. Además, está la noticia de que el segundo hijo de la reina Beatriz de Holanda ha renunciado a sus derechos de sucesión por amor: resulta que su prometida tuvo una relación con un narcotraficante y no lo dijo, y por si fuera poco, también fue novia o amiga especial de un diplomático que está preso por malversación de fondos. Y es que al final todo se sabe. Pequeños detalles que no han gustado al Gobierno, que no quiere dar permiso para el enlace. Pero él, erre que erre, va a casarse aun perdiendo sus privilegios. Y en EE UU no hay familia real, pero está Schwarzenegger, que para colmo está casado con una Kennedy, lo más parecido que tienen a una familia real los norteamericanos. Y allí están los dos en las revistas del corazón. Y ya en plan más de andar por casa, hablando de gente más sencillita, sin linaje real, hay que decir que se ha separado Paz Padilla, que Jesulín y María José preparan el bautizo de su criatura en Ambiciones y que Ana Aznar y Alejandro Agag están esperando su primer vástago. La saga continúa.-

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