RTVE aprueba un código para informar sobre los inmigrantes

Evitará el lenguaje discriminatorio y no se incluirán etnia, color o religión

No debe incluirse el grupo étnico, el color de la piel o la religión en una noticia si no es estrictamente necesario; hay que evitar el uso de un lenguaje discriminatorio y el uso rutinario de las expresiones "ilegal" o "sin papeles" para calificar a personas en una situación no regularizada. Éstas son algunas de las recomendaciones que figuran en el documento sobre el tratamiento informativo de la inmigración en los medios públicos que ayer fue aprobado por unanimidad por el Consejo de Administración de RTVE a falta de redactar el texto definitivo.

En los últimos 20 años, España ha pasado de ser un país de emigración a constituirse en un país de inmigración, aunque el número de españoles que aún residen en el extranjero todavía supera ampliamente la cantidad de extranjeros que viven en España. La nueva realidad, previsiblemente creciente, plantea la necesidad de reflexionar sobre el tratamiento informativo y los contenidos audiovisuales relacionados con la inmigración. El Consejo de Administración de RTVE aprobó ayer un documento "a falta de pequeños retoques que afectan a la forma, no al fondo", según la consejera socialista Anna Balletbó, que participó en la elaboración del texto junto a la representante del PP Isabel Ugalde.

Dicho informe trata de crear unos criterios básicos que faciliten el cumplimento de los principios constitucionales. Para su elaboración, Balletbó ha recabado la opinión de organismos como el Colegio de Periodistas de Cataluña, el Consejo de lo Audiovisual de Cataluña (CAC), la Secretaría de Estado de Inmigración o la asociación Andalucía Acoge. Éste es el segundo documento diseñado por el consejo. El primero daba las pautas a seguir a la hora de informar sobre el terrorismo.

Según el informe, RTVE debe favorecer la especialización y actualización permanente de conocimientos de los profesionales involucrados en el tratamiento de la inmigración de acuerdo a 15 puntos. El primero de ellos apunta a que no deben incluirse el grupo étnico, el color de la piel, el país de origen, la religión o la cultura si no es estrictamente necesario para la compresión global de la noticia. El segundo subraya que se debe tratar el hecho inmigratorio en su contexto. Si se considera la inmigración como problema, puede acabar generando que el hecho se convierta en problema.

Otras recomendaciones van destinadas a evitar los despliegues desproporcionados de medios que sólo persiguen agrandar la dimensión de determinados conflictos. También se tratará de evitar el uso de un lenguaje discriminatorio o que emplee prejuicios genéricos. "No debe incorporarse como rutina el uso de términos o expresiones como ilegal, indocumentado o sin papeles para definir o clasificar a personas en una situación administrativa no regularizada", aclara uno de los apartados. En otro punto se precisa que la intimidad y la privacidad son derechos universales y hay que evitar planos cortos de personas heridas o muertas.

Éstos son algunos de los criterios que deberán seguir a partir de noviembre los medios de comunicación públicos, ya que existe una coincidencia generalizada que advierte de las consecuencias negativas que pueden derivarse de un erróneo tratamiento informativo de esta nueva realidad social. La radicalización de los mensajes, la insistencia en destacar hechos negativos conlleva el riesgo de alentar conductas de racismo y xenofobia hasta ahora minoritarias en la sociedad española, según el documento.

Durante la reunión de ayer, los consejeros propuestos por el PSOE solicitaron que en periodo electoral se supriman las tertulias de RNE por considerarlas parciales. La propuesta fue rechazada con los votos del PP, CiU y Coalición Canaria. Los socialistas justificaron esta medida porque, en su opinión, "RNE es incapaz de garantizar el pluralismo informativo al lanzar ataques sistemáticos contra el PSOE e IU".

Anna Balletbó.
Anna Balletbó.

El número de extranjeros

Según el Anuario Estadístico de Extranjería 2002 del Ministerio del Interior, actualmente viven en España 1.448.771 extranjeros con permiso de residencia, es decir, un 3,2% de la población. El mayor crecimiento se ha producido en los últimos seis años, periodo en el que se ha triplicado el número de residentes legales. Las cifras indican que un 35,56% son europeos, frente a un 28,75 % procedentes del continente americano; un 27,7% de África y un 7,9% de Asia. Los marroquíes son el colectivo mayoritario, con 283.000 personas, y después, los ecuatorianos, 115.301, y los británicos, 90.091. Cataluña es la comunidad que más extranjeros acoge, seguida de Madrid y Andalucía.

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