Reportaje:

De India a Fuerteventura en patera

La policía reconstruye los más de 7.000 kilómetros de ruta que recorren los inmigrantes asiáticos llegados a Canarias

Que llegue una patera a Fuerteventura ya no es noticia. Pero que llegue cargada de indios... Eso fue lo que sucedió hace un mes. A lo largo del año 2003, arribaron en lanchas a Canarias 138 inmigrantes de India y otros 142 de lugares tan lejanos como Bangladesh, Afganistán, Irak o Filipinas. Y la tendencia va en aumento. Cómo van a recalar estas personas en un lugar que dista más de 7.000 kilómetros de sus países de origen es algo que devana los sesos a los experimentados agentes de la Brigada de Extranjería del archipiélago.

Las primeras teorías apuntan a la existencia de una ruta aérea consolidada desde India hasta Turquía. Allí, los indios habrían contactado con los armadores piratas que controlan el contrabando en el mar Negro. Éstos les trasladarían en buques destartalados hasta las costas de Libia o Argelia. Allí les recibirían miembros de mafias marroquíes, que les llevarían en vehículos, a través del desierto, hasta el Sáhara Occidental, donde serían embarcados en pateras hacia Canarias. En todo este recorrido contarían con el apoyo de algunos miembros de la influyente comunidad india, tanto de Marruecos como de Canarias (donde vive un tercio de los 9.555 indios de España).

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Una segunda hipótesis alude a la cosmopolita tripulación del petrolero siniestrado Prestige, formada por griegos y filipinos en su mayor parte. Muchos de los viejos cascarones que navegan por el sur de Asia y por las costas de África son tripulados por marineros inexpertos de países remotos, cuyo salario es muy inferior al de los tripulantes cualificados. Estos ataúdes flotantes tienen su isla Tortuga en los turbulentos puertos del golfo de Guinea. Basta girar 90 grados el mapa del continente para advertir que tiene forma de pistola: esa zona se halla en el lugar que ocuparía un hipotético gatillo. Los diplomáticos destinados allí, más irónicos, la llaman "el sobaco de África". Cuando los buques que parten de allí se aproximan a las costas del Sáhara Occidental, los inmigrantes serían recogidos por pateras y transportados a Canarias.

La última hipótesis sitúa a los asiáticos en un laberinto aéreo con salida en Casablanca. Sería en la capital económica de Marruecos donde indios, paquistaníes, afganos y bangladesíes contactarían con los mafiosos, que los trasladarían hasta las pateras que les esperan en las playas de El Aaiún o hasta la frontera de Ceuta. En barca o en el maletero de un vehículo, según el destino elegido, los asiáticos intentarían entrar en España.

Todas estas rutas han sido utilizadas alguna vez por inmigrantes detenidos en Canarias. El problema de los agentes es determinar cuál de ellas se está afianzando como trampolín hacia Europa.

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