Cuatro camiones recogerán basura voluminosa y tóxica en la calle

Dos camiones pintados de verde y blanco recorrerán, a partir del próximo mes, los distritos "periféricos" de la capital -los que quedan fuera del perímetro de la M-30- para recoger residuos voluminosos (muebles, electrodomésticos, baterías, metales, ordenadores viejos, ropa y calzado) o peligrosos (aceite de coche, pinturas, fluorescentes, aerosoles) de origen doméstico (no industrial). Otros dos camiones idénticos realizarán la misma función a partir de junio en la zona Centro. Los vecinos recibirán por carta la información de en qué días, a qué horas y en qué lugar exacto aparca el camión en su barrio, y podrán llevar allí la basura que no puede sacarse a los contenedores de la calle.

La concejal de Medio Ambiente, Paz González, presentó ayer estos cuatro "puntos limpios móviles", que vienen a sumarse a los 11 "puntos limpios fijos" (locales o plataformas llenas de grandes contenedores especiales) que ya existen en otros tantos distritos de la capital. Hay, además, dos puntos fijos más en construcción y cuatro "en estudio". Pero los distritos de Centro, Arganzuela, Chamberí y Salamanca carecen de estos espacios donde depositar sus residuos voluminosos y no van a tenerlos tampoco en el futuro.

Madrid genera cada año más basura que el anterior (actualmente, 4.000 toneladas diarias, una montaña de residuos equivalente a 25 Torres Kio anuales), aunque la voluntad recicladora de los madrileños ha decaído "ligeramente". En 2003 se recogieron, en los contenedores de calle, 72.133 toneladas de envases, 54.532 de papel y cartón, 26.642 de vidrio y 229 de pilas; a los puntos limpios fijos llegaron 8.280 toneladas de residuos.

"Vertido cero"

La concejal de Medio Ambiente admite que el Ayuntamiento "no ha logrado concienciar suficientemente a los ciudadanos de lo importante que es el reciclaje", y por eso ha puesto en marcha este nuevo dispositivo de los camiones, que costará 400.000 euros cada año. El compromiso de la concejalía es alcanzar, antes de 2007, el objetivo del "vertido cero" -que toda la basura se recicle, entre otras cosas porque ya no cabe mucha más en el vertedero de Valdemingómez-, y que "los contenedores de escombros de obra no estén llenos de colchones, de tuberías o de botes de pintura que algunos vecinos dejan allí porque no saben que hay sitios donde pueden depositar todos esos residuos".

Pero la oposición municipal no cree que la forma de acabar con ese problema sea gastarse 400.000 euros anuales en cuatro camiones. El concejal socialista Pedro Zerolo considera que es una iniciativa "propagandística e ineficaz". "Cuatro camiones puestos un día aquí y otro allá no resolverán el problema de los distritos que no tienen punto limpio fijo", subraya. Concha Denche, de IU, abunda en que la medida es "un parche" que "mejora, pero no resuelve el problema de los residuos tóxicos".

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