Un inmigrante pasa 34 días en la cárcel por una papelina que no tenía droga

Cheikh A., un inmigrante senegalés de 31 años, en situación irregular en España, ha pasado 34 días en la cárcel de Basauri acusado de vender una papelina de heroína. La libertad le ha llegado cuando el análisis demostró que sólo era paracetamol y cafeína.

El inmigrante fue detenido el 6 de enero en Bilbao por dos ertzainas, acusado de vender la papelina que se le había intervenido antes a un ciudadano español que aseguraba haber comprado heroína. Los agentes intervinieron al inmigrante 524,10 euros. Cheik A. mantuvo desde el primer momento su inocencia y aseguró que el dinero era para pagar el alquiler de su piso en Barakaldo.

La juez de Instrucción número 9 de Bilbao le envió al día siguiente a la cárcel, a petición del fiscal. El inmigrante fue asistido de oficio por el letrado Javier Galparsoro, responsable de la CEAR en Euskadi, quien ayer hizo públicos los hechos. La juez rechazó el 30 de enero su puesta en libertad, solicitada por su letrado. Pero el análisis de la sustancia de la papelina por al Subdelegación del Gobierno, que no se comunicó hasta el 6 de febrero, reveló que sólo contenía paracetamol y cafeína, sustancias usadas habitualmente para cortar la heroína. El día 9, la juez ordenaba su inmediata puesta en libertad y el sobreseimiento de las actuaciones.

Cheik A. se ha quedado ahora sin piso, vive en el albergue municipal y está en tratamiento psicológico, según su letrado.

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